
El jardín Botánico Viera y Clavijo de Gran Canaria está agonizando. Inaugurado en 1954 gracias a la motivación del botánico sueco Sventenius y gestionado desde 1974, con gran acierto, por otro botánivo europeo ejemplar y enamorado de nuestra flora, David Branwell, la mala gestión y falta de apoyo por parte del Cabildo grancanario lo está matando.






