
Lo que debería ser sólo una actividad deportiva para el mejor desarrollo corporal y en valores de niños desde temprana edad, está tirándose por la borda por la inacción de federación, clubs,entrenadores y familiares de éstos.No puede ser que cada vez sean más los campos en donde gradas o terrenos de juego se convierten en vergonzosos rings de boxeo, circos romanos o el peligroso desahogo de desalmados desequilibrados.






