
Mucho se habla de los migrantes que llegan en cayucos. Mucho menos de aquella otra migración que nos llega en mayor número de la UE. A la migración procedente de Latinoamérica, la solemos ver por nuestras calles acompañando a personas mayores, a las que cuidan y atienden en sustitución de familias que no pueden o quieren. LA RAÍZ ha querido hablar con algunas y algunos de ellos. Sus historias nos avergüenzan.






