
Nunca fue verdad que los primeros canarios se entregaran por inevitable desventaja "guerrera" a la colonización. Focos de resistencia hubieron antes, durante y después de la invasión europea. Más aún, cada vez que los españoles incumplieron sus mínimos pactos, aquellos canarios, se sublevaron. El caso de la Rebelión de los gomeros es el más emblemático. También el más sangrante ejemplo de la crueldad desmedida del "civilizador" español. Pedro Medina Calero, nos deja aquí su crónica de aquellos hechos, al cumplirse un nuevo aniversario de aquella Rebelión de dignidad.






