
YA NO LLEGAN EN CARABELA SINO EN AVIÓN:Santa Catalina–Las Canteras ya "gentrifica" al ritmo medio de Barcelona
Semanario LA RAÍZ
Las Palmas de Gran Canaria no está “de moda” por casualidad. Se está reordenando. Cambian las caras, cambian los negocios, cambian los precios. Y lo que para algunos es una postal —la ciudad-puerto, la playa urbana, el invierno amable— para otros empieza a tener nombre y apellidos: gentrificación.
Un trabajo del Centre d’Estudis Demogràfics de la Universitat Autònoma de Barcelona (CED-UAB), que compara la evolución de los barrios de las diez ciudades más pobladas del Estado entre 2011 y 2021, coloca el foco en un punto concreto del mapa: Santa Catalina–Las Canteras es, según su indicador, la zona más gentrificada de la capital grancanaria, con una puntuación de 0,55 (en una escala de 0 a 1).
El dato es más que una cifra: el propio estudio explica que el promedio de Barcelona (0,54) equivale, en términos de intensidad, al máximo registrado en Las Palmas, precisamente Santa Catalina–Canteras (0,55). Traducido a la vida real: el barrio que simboliza la ciudad abierta —el Parque Santa Catalina, la avenida de la playa, el entorno del Puerto— se está convirtiendo en un territorio cada vez menos habitable para quienes llevan años allí con rentas normales.
Qué mide el estudio (y por qué importa en una isla)
Los investigadores construyen un índice que resume ocho variables: rejuvenecimiento, mayor presencia de población con estudios universitarios y ocupaciones mejor posicionadas, llegada de residentes nacidos en países ricos, más hogares unipersonales o compartidos, aceleración de esos cambios… y, en el centro de todo, el incremento del precio del alquiler. El resultado permite comparar barrios y ciudades con un mismo termómetro estadístico.
La fotografía de Las Palmas tiene un matiz decisivo que en la península se nota menos: la insularidad. Cuando el mercado expulsa, aquí no hay “otra ciudad al lado” a 20 minutos de tren. Hay más distancia, peor accesibilidad, y un techo físico de suelo. El estudio subraya que el encarecimiento del alquiler es uno de los motores de este proceso y que, en las ciudades insulares, la presión residencial se vuelve especialmente intensa.
De Triana-Vegueta a Guanarteme: el patrón de expansión
La gentrificación en Las Palmas, a diferencia de Madrid o Barcelona, no se ha extendido por toda la ciudad: sigue bastante localizada, pero el informe advierte de que puede seguir avanzando si no se actúa. En el caso grancanario, el patrón es reconocible: del centro histórico-comercial Triana–Vegueta hacia la costa, con Guanarteme como siguiente frente de presión residencial junto al litoral.
No es un fenómeno “estético” (cafés nuevos, franquicias, carteles en inglés): es una sustitución social lenta, “silenciosa”, que desplaza a quienes no pueden sostener el nuevo precio de su barrio y empuja a las familias hacia zonas más alejadas o con peores condiciones. Y eso, en una capital con límites físicos y desigualdades históricas, aumenta el riesgo de exclusión residencial y la segregación urbana.
Aviso a las instituciones: “quién puede vivir en qué barrio”
La conclusión del CED-UAB es una llamada a la política pública. En la nota de la UAB, uno de los autores resume el fondo del problema: el proceso “redefine quién puede vivir en qué barrio” y anticipa nuevas olas de desplazamiento donde el índice ya empieza a subir. Y los investigadores señalan una prioridad clara: garantizar el uso residencial de la vivienda y evitar la expulsión de vecinos.
En clave canaria, el mensaje tiene una lectura añadida: si la capital se convierte en un producto para rentas externas —por compra, por alquiler o por usos turísticos—, el resultado no es solo un cambio urbano. Es una pérdida de soberanía cotidiana: la de poder quedarse en tu propia ciudad.





Canarias Tiene un Límite solicita a Coalición Canaria su propuesta de Ley de Residencia


Así destrozó España el derecho a la vivienda(un repaso histórico en 13 hitos)

LIBERACIÓN CANARIA: "ENVEJECER SOLOS YA ES UNA EMERGENCIA SOCIAL INVISIBLE"

Adepac, y lo que el Cabildo no te cuenta

Santa Lucía de Tirajana, el municipio que ostenta el título con el mayor nicho (nido) de tránsfugas de Canarias”


