
Ya puestos a ser "más españoles" que los "muy españoles", los nuevos inquilinos de la sede de Presidencia, jugaron las dos últimas noches a ser Ayuso y "encender bombillas rojigualdas", cual feria madrileña. A la velocidad del mimetismo que vamos por estos lares, el año que viene nos lo acompañan con "chotis y chulapos."











