
El que fuera número 3 de Podemos, el canario Alberto Rodríguez, anda buscando "un espacio" donde plantar su "Drago". Eso sí, unos días lo riega con aguas de manantiales isleños y otros busca que "le destilen" de nubes que no pare el alisio. Vale que tener dos almas le salva de ser un "desalmado", pero haría bien el tinerfeño en no confundirse demasiado y terminar de definir pronto, si quiere hacer de su Drago un ejemplar como el de Icod o un "bonsai" más a la sombra del imperio.







