
El popular barrio palmense está terminando de ser "estrangulado" en su desarrollo y bienestar, por un Estado que hace prevalecer "su capricho". Al norte una inmensa superficie en manos militares, al sur una Autoridad Portuaria haciendo caja, al este el Canarias 50 para el Ministerio de Migraciones y al Oeste un Confital cerrado. La "Franja" de La Isleta también tiene sus muros de incomprensión y un Estado que lo convierte en guetto.







