CANARIAS: UN COLADERO PARA CRIMINALES

CANARIAS 02 de mayo de 2022 Por Redacción
La entrada masiva de personas de todas partes del mundo a Canarias, es más que una evidencia estadística. A los más de 50.000 italianos afincados en nuestro país en los últimos 15 años como consecuencia de la libre circulación en territorio de la UE, hay que sumar las decenas de miles llegadas desde América Latina y nuestro continente. No caeremos nosotros en ese mensaje rancio, racista y neofascista que fabrica la extrema derecha española y europea. Otra cosa distinta es poner en el punto de mira en el porqué las autoridades españolas están permitiendo que el archipiélago se convierta en el refugio de mafias internacionales, sólo detectadas cuando son otros los cuerpos policiales los que les hacen el trabajo de detectarlos.
serie-piratas-blacksails-kMOH--620x349@abc

Canarias es una inmensa puerta abierta al mundo. Esto que parecería un excelente slogan para los que sólo nos quieren vender como destino turístico con el que sacar tajada, es sin embargo un problema creciente en dimensión y peligrosidad a más se destapan los casos y se infiere su importancia. Cada día es más evidente que las zonas turísticas del País, sobre todo Gran Canaria y Tenerife, pero también Lanzarote y La Gomera, están siendo usadas para la residencia oculta, ilegal y clandestina de miles de personas que, siendo de países terceros a la UE, entran en las islas como turistas por tres meses y quedan aquí sin control por parte de las autoridades españolas. Vale con un pasaporte, un pasaje de avión y un permiso por vacaciones para que, cumplido el plazo máximo de estancia con esas condiciones aquí queden. En ese escenario están sobre todo venezolanos y colombianos, pero también, aunque menos, ciudadanos de otros países de América Latina. Nada que objetar a que aquí vengan a visitar a sus familiares, a conocer nuestro país, a disfrutar de días o semanas como cualquier otra persona, incluidos esos otros 15 millones de turistas anuales. El problema se complica cuando nadie comprueba su regreso a sus países, nadie sabe de su residencia y menos aún qué dejó atrás y cómo resolverá su día a día aquí. A estas alturas vienen algunos ejemplos de contexto. Ayer se detuvo en Lanzarote, a pesar de que llevaba años en Arona, al líder de una banda sicarios colombianos a la que se atribuye el asesinato de más de 15 asesinatos en los últimos meses. Meses atrás se detuvo a varios miembros de la mafia siciliana y calabresa en el sur de Tenerife, que operaba también desde esa isla y al que se conocía por prácticas de extorsión y asesinato en Italia. Se sabe de la presencia de redes criminales británicas y alemandas en suelo canario, relacionadas con la actividad hostelera y de ocio en el sur de Tenerife. Y eso lo llegamos a conocer, no por el control que hacen las autoridades españolas en el archipiélago, sino porque otras policías les alertan y casi les hacen el trabajo. Control español, casi cero.

Alguien podrá pensar que Canarias no es la costa del sol o las Baleares. Claro que no. Nosotros estamos más abajo en el mapa pero no están convirtiendo en el refugio perfecto para la delincuencia internacional que quiere pasar inadvertida y lejos de los focos que si pone España y Europa en otros lugares dentro de sus lindes. No delinquen en Canarias, pero delinquen desde Canarias. No matan en Canarias, aún, pero mandan a matar, a robar, a secuestrar desde Canarias. 

El líder de la banda sicaria detenido ayer, tenía orden de busca y captura en Colombia hace años. Entró aquí y aquí llevaba viviendo desde 2016. Personas buscadas en Venezuela por participar en la violencia en aquel país hermano, llevan escondidos aquí desde hace años y sólo hay que rascar algo en determinados municipios del Sur de Tenerife para saber que los tentáculos de "la familia" siciliana y calabresa, limpian dinero de sus negocios en esa isla. ¿Alguien sabe que nombres y apellidos alemanes "conocidos" se encuentran campando desde hace tiempo por parajes y casonas de La Gomera?¿De verdad que no tiene la policía española constancia de que en el sur de Gran Canaria y Tenerife haya "empresarios" británicos que no aguantarían una operación "Don Limpio" en su país?.

Para este tema, como para el verdaderamente dramático que ya supone la sobrepasada capacidad de carga poblacional del archipiélago, siempre saldrá el clásico "vendepatrias" e "interesado" que acuse de "radicales" a quienes esto anunciamos y denunciamos. Los medios miran para los celajes porque son parte de los rehenes económicos del "secuestro" y tienen consignas claras de no tocar estos temas, "porque se resentiría el turismo". Aquí sólo importa ser "el garito" de unos cuantos, la ´cárcel de migrantes que nadie quiere y ahora también un sumidero de delincuentes internacionales que nadie controla.

Quede claro cual es nuestra reivindicación: En Canarias no cabe toda Europa, América y África juntas. Ser lugar de asilo sí, de tránsito hacia otros continentes sí, lugar que visitar como turistas, sí, y el color de la piel o lo grande de su  bolsillo no será problema el problema. Otra cosa distinta es que seamos "las antillas" donde recalen los piratas de medio mundo para cualquier cosa. Sobre la crisis abierta en el Sahel por el terrorismo islámico hablaremos otro día. Lo merece. 

Ya teníamos mafias y mafiosos "isleños" y de España por aquí metidos, como para ahora también ser el "paraíso sin par" de criminales de todos sitios.

Te puede interesar