
A la "bandera de la Autonomía" se la conoce coloquialmente como "la bandera de los perros". Pese a que en el intento de "ignorantación" de nuestro pueblo se ha pretendido vender que el nombre de Canarias viene de "tierra de canes", sin que además existiera ni exista una referencia arqueológica moderna que refute el invento mitológico, la colocación de estos animales con grilletes y custodios de la corona española, siempre ha tenido una lectura política cierta. La ciencia y la historia decolonial han arrojado luz sobre este contrasentido colonialista.









