
OLARTE: CANARIAS NO LLORA TRAIDORES
Semanario LA RAÍZ
Como no puede ser de otra manera, mostramos nuestras condolencias a sus familiares. Nuestra crítica es política. La mereció en vida y ante las loas que se darán estos días, alguien debe destapar lo que también significaron "las obras" de Lorenzo Olarte Cullén
Pese a que se le considere por sus "acólitos", un "demócrata" y valedor de un supuesto "centro político", Olarte se sumó a quienes en el tardofranquismo, vieron venir que su supervivencia pasaba por el partido que el règimen preparó para mantener el statu quo de " los de siempre": la UCD. En Canarias ese régimen se alimentaba y sostenía de caciques y esos mismos vividores fueron los que auparon, colocaron y mantuvieron a Olarte como dirigente.
Olarte fue colaborador necesario del criminal terrorismo de Estado que ordenó matar a Cubillo en Argel y que envió a salas de tortura y prisión a militantes del MPAIAC. ¿O vamos a creer que, quien presumía de ser estrecho colaborador de Suárez, no supo nada antes, durante y después de aquello?.¿Acaso repudió a Martín Villa o siguió manteniendo poder con él?

Olarte participó en la campaña por el Sí a la OTAN y pese a que,movido por intereses electorales, tuvo dudas iniciales sobre la opción de la plena integración en la UE, terminó abrazando el discurso españolista y por tanto contribuyó al desmoronamiento de la "búrbuja fiscal" que Canarias había tenido durante largo tiempo, una " especificidad" que otros reivindicaron como parte de su "condición de nación histórica".
Olarte también jugó para sus intereses electorales con el pleito. Abrazó la causa de una Universidad en Las Palmas de GC, más para agarrarse al poder y ayudar a hacer caja a muchos de sus "vecinos ricos de Tafira", que para realmente dar oportunidades de progreso a miles de estudiantes universitarios canarios.
Alrededor de Olarte Cullén siempre hubo vividores de la política y personajes de más que dudosa moral. Algunos de ellos tuvieron la caradura de declarar públicamente que "ellos cobraron comisiones" para votar en un sentido u otro en el parlamento de la colonia. Suárez Gil fue uno, el "Marqués de Corralejo" otro y Julio Bonis otro: las manos derecha y siniestra de D.Lorenzo.
Con Olarte participando, se pactó la injusta ley electoral canaria y un estatuto raquítico que dejaron a Canarias "atada y bien atada". ¿Nacionalismo?¿¿Qué nacionalismo?. Olarte, junto con Saavedra, fue el culpable de que aquel Estatuto no fuera votado siquiera en referéndum, como habían hecho con sus textos los catalanes y vascos.
Hay quien se lamenta de que, alguien que estuvo más de 30 años viviendo bien de la política, hasta el punto de poder adquirir una gran mansión en Santa Brígida, terminara cobrando una pensión con la misma cuantía que la de decenas de miles de canarios. ¿Es que acaso había que premiarlo más y que tuviera algún privilegio vitalicio?.
Con Olarte, desaparece otra de las figuras políticas, que han tenido como único mérito el hacer de medianero del colonialismo español en Canarias. Hay quien dice, que al final le pasó como a Thenesor Semidán: se dio cuenta de su traición muy tarde.



SOBRE PATRIAS Y PATRIOTAS: NO NECESITAMOS SU PERMISO NI SU "HOMOLOGACIÓN".



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Una Canarias para los canarios… también cuando enfermamos





