LA LUCHA CANARIA

CULTURA E IDENTIDAD 15 de enero de 2021 Por Edra-Origen
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Existen diferentes documentos y crónicas escritas que hacen constancia y descripción de la forma de luchar de los antiguos pobladores de las islas canarias.


La primera crónica de la que se tiene referencia es la del cronista Alvar García de Santa María en el año 1420, que relata la visita a la corte del rey Juan II de Castilla de una serie de hombres ilustres procedentes de las islas, figurando entre ellos un luchador de nombre Maguer:
"... porque el dicho obispo animase más al dicho Rey, envío a él, con su hermano Diego Fernández, a dos canarios que eran cristianos, el uno gran luchador; Maguer que era de cuarenta años, no había en la corte quien luchase con él".

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Existen otra crónicas de la época entre las que podemos encontrar la de Antonio Cedeño del año 1478 cuando en su libro “Crónica” incluyó el relato del noble Bentaguaire que esperó el paso de Doramas para “cogerle entre las piernas y alzándole con todas sus fuerzas, dio con él en tierra”.


En 1480, Pedro Gómez Escudero en “Historia de La Conquista de la Gran Canaria”, al referirse a Adargoma, lo consideraba como un gran luchador, y relata que en “Tunte se celebró un gran desafío entre el luchador Caitafá y Guanhaben que duró casi dos horas forcejeando uno contra otro”.


Leonardo Torriani en 1590 describe como era la lucha de los aborígenes en la isla de Gran Canaria.
"(...) y con el furor llegaban a brazo partido, y se herían con las tres piedras delgadas, que llevaban entre los dedos de la mano izquierda. Y cuando uno reconocía que había sido vencido por el otro, gritaba en voz alta: Gamá gamá, que en nuestra lengua significa: basta. A este grito el vencedor ponía fin al combate, y después ambos se hacían amigos." [Torriani, L. 1978 (1590)]


Fray Alonso de Espinosa habla en su libro “Historia de Nuestra Señora de Candelaria” que la lucha era una práctica común entre los aborígenes canarios.


Viera y Clavijo narra que en 1527 se organizaron festejos con motivo del nacimiento del príncipe heredero Felipe II en la ciudad de la Laguna y que se realiza una luchada en que el premio será para el que venza a tres contrarios dos veces sin recibir ninguna lucha.


Aunque quizás uno de los documentos más importantes de esta época se pueda considerar el poema “Antigüedades de las Islas Afortunadas de la Gran Canaria, Conquista de Tenerife y Aparecimiento de la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria” del poeta lagunero Antonio de Viana. El poema tiene un apreciable contenido histórico sobre los hechos de los guanches y la conquista, y en su canto IV y a lo largo de sus 64 versos describe una agarrada de aquella antigua lucha canaria que guarda una gran relación con la actual.


“Vierten los secos labios de sus bocas
Amarga espuma de encendida cólera,
Afirma Rucaden el pie siniestro,
Carga sobre el cuerpo de Caluca,
Tuércele un poco, y con diestro brazo
Le arroja a tierra de una gran caída.”
Ya aquí Viana describe, con gran detalle, una mañana que bien pudiera ser la tronchada, luego, mediante juego de pies, pasó a ser la atravesada o pardelera.

Como conclusión de esta época de la lucha Canaria se puede extraer que todas las crónicas existentes hacen referencia a la Lucha Canaria y como características más importantes de la época se pueden citar:
Se detallan formas y estilos de mañas muy similares a los actuales.


Se señala el desarrollo de los desafíos, la manera de agarrar, nombres de mañas y la peculiar nobleza de la lucha.


Los enfrentamientos son a lucha corrida. ( aunque existían otros sistemas).
Los luchadores utilizaban el tamarco como agarre.
Se solían untar el cuerpo de manteca o cebo para dificultar el agarre al adversario.
Aparece la figura de los jueces u “hombres de honor”.

FUENTE

https://luchaentelde.blogspot.com/.../crnicas-de-lucha...
Foto: FEDAC

Tomado de EDRA-ORigen

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