
¿DÓNDE ESTÁ EL AGUA DE LAS PRESAS DE CHIRA Y SORIA?
Carta abierta al presidente del Cabildo de Gran Canaria desde la Plataforma Salvar Chira Soria Bco de Arguineguín


En una carta al Activismo canario, Ana Martín y Raúl, dos jovenes activistas canarios, lanzan un envite profundo a quienes convocan y son convocados a las manifestaciones del próximo día 20 de Abril en todo nuestro país, en legítima defensa de Canarias y sus gentes.
LA BAJA DEL SECRETO26/03/2024 Ana Martin y Raúl Santana
Hoy es todavía ayer, pero hoy es siempre y sobre todo mañana. Porque el presente nunca dejó de ser eso, la encrucijada constante y contradictoria entre el pasado y el futuro. No hay más lucha que la que libramos aquí y ahora, en cada día y a cada instante. Porque lo que hacemos y lo que dejamos de hacer modula, perfila, condiciona lo que somos y lo que seremos, lo que podríamos ser todavía y lo que jamás querremos ser. Mahmoud Darwish, poeta nacional palestino, nos dejó hace mucho tiempo como legado una frase que dice que “tenemos lo que más les molesta, que es el futuro”. No se trata de aceptar lo que no podemos cambiar, sino de cambiar lo que no podemos aceptar. Porque cuando lo necesario es imposible, es cuando hay que cambiar las reglas del juego. Vivimos tiempos difíciles, convulsos, exasperantes, desesperantes en el desorden, ahora que ya sabemos que la barbarie tiene tantas posibilidades como la utopía y que depende de nosotros decantar la balanza. Paradojas mundanas y dilemas globales: cuando pasó la pandemia hubo una extraña moda americana y pasajera que alguien bautizó como la gran dimisión. Gente que huía de la política por asco y por hastío, que dimitía de la economía por agotamiento. neoliberal y que desertaba de la comunicación por sobresaturación tóxica. Pero eso es un camino que no lleva a ninguna parte porque no hacer nada no sirve absolutamente para nada y porque no hay un allí donde huir, hay un aquí donde vivir y construir juntos y eso es lo que llamamos futuro.
Uno solo no puede salvarse. O todos o ninguno. El capitalismo salvaje y el colonialIsmo europeo, han ido tan lejos en todo. que hoy la única forma de salvarnos cada uno de nosotros y nosotras es salvarnos ya todos al mismo tiempo. O todos, o todas, o ninguno. Y de eso se trata. La única alternativa realmente disponible no es la gran dimisión, sino la gran quedada. Quedar, quedarnos y quedarse. esa gran quedada que hemos intentando sembrar desde hace décadas contra la dominación, por un país en común, un pueblo en marcha y un futuro en verdadera libertad. Tenemos que organizarnos bien para construir absolutamente el futuro. El siglo XXI requiere de una Canarias realmente libre para elegir su mejor destino. que sepa afrontar todos los retos que son enormes. El mundo necesita una Canarias solidaria con el mundo sí, pero sobre todo con su propio pueblo y sus propias causas o dejaremos de existir en este mundo. En uno de sus poemas, Said le dice a Mahmoud Darwish, si me muero antes que tú, dejo como legado lo imposible. Darwish lo mira y le dice, ¿y está muy lejos, lo imposible?. Y la voz de Said le susurra. a una generación de distancia. Una generación, ésta, la que está llegando. Todo va de presente, de futuro, y por tanto va de anticipar el futuro y de inhabilitar la barbarie e imposibilitar el rol y las rejas que algunos nos siguen programando. Sólo se puede hacer desde un permanente compromiso amplio, pero también anticolonisalista, renovado sí, el que estos tiempos nos demanda. ¿Contra qué? ¿Hasta cuándo? ¿Por quién?.Canta Lewis Jack: “por los que nos precedieron en la lucha en condiciones incomparablemente peores y por los que vendrán en las condiciones mejores que les legaremos”. No les podemos fallar ni a unos ni a otros, ni a nosotros mismos. Por eso hoy, en esta Canarias repleta de derrotas, pasados posibles e supuestos futuros imposibles, resuena como nunca la requisitoria que nos dejara Primo Levi como memoria de un futuro anterior: Si no ahora, ¿cuándo? sino ustedes, ¿quién?.

Carta abierta al presidente del Cabildo de Gran Canaria desde la Plataforma Salvar Chira Soria Bco de Arguineguín


Gran Canaria era el buque insignia de NC. Durante años CC intentó todo para hacerse con una pata en la única isla donde había fracasado. La ruptura generada por Teodoro Sosa iba encaminada a eso pero algo parece haber fallado.

Una reflexión sobre las razones de la perdida de votos y apoyos por la izquierda en Canarias.




La organización celebra su I Tagoror Nacional aprobando con amplio respaldo una propuesta política que sitúa la soberanía económica y la regulación de toda la inmigración que llega a Canarias en el centro del debate canario. La nueva dirección, encabezada por Jesús Rodríguez Santana, defiende que sin control sobre la riqueza, el territorio y la población no hay futuro posible para Canarias. Canarias empieza a formular preguntas incómodas. Y, por primera vez en mucho tiempo, lo hace desde un marco político que no se conforma con gestionar la escasez ni maquillar el deterioro.

El exagerado "destape" del imperialismo norteamericano de siempre que ha parecido descubrirles a algunos que esto de la conculcación de la soberanía de pueblos y naciones también podría ir con ellos, le ha descubierto a muchos imbéciles que el sentirse colonia es una desgracia. Aquellos canarios que siempre hemos denunciado que nuestra Patria es colonia de España y la UE sabemos de su sentir, pero a esa misma España y Europa que no quiere sentirse colonia de los yankees, le exigimos que deje de comportarse como colonialismo con nosotros.

En teoría, los votos de la "rebeldía canaria" existen, pero podrían quedarse otra vez fuera del Parlamento. La encuesta electoral de finales de noviembre, dibuja un escenario apabullante: mientras Coalición Canaria y el Partido Popular conservan intactos sus apoyos clientelares y Vox duplica su presencia parlamentaria, la izquierda alternativa vuelve a quedar fuera por su capacidad para "ponerse límites". El resultado podría ser un Parlamento donde toda la derecha se hace más fuerte y miles de votos, a la izquierda del PSoe, se quedan sin fuerza y representación.

Activistas del colectivo Acción Insumisa prendieron fuego este jueves a un mural de cuatro metros con la imagen de Donald Trump en la trasera de la catedral de Las Palmas de Gran Canaria. La acción, de carácter simbólico, busca denunciar el imperialismo estadounidense, la sumisión de la Unión Europea y una forma de ejercer el poder basada —según los convocantes— en la intimidación, la violencia y el desprecio del derecho internacional y los pueblos.