
Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.


La espera que nunca terminó: la historia de Carmen, Manuel y su hija Julia
CANARIAS18/03/2025
Semanario LA RAÍZ
Julia tenía 55 años cuando empezó a cuidar de sus padres, Carmen y Manuel. Ahora, a los 67, siente que ha envejecido veinte años más de lo que marca su DNI. Su cuerpo está roto, su ánimo hecho pedazos y su vida ha girado siempre en torno a una espera que nunca terminó: la ayuda a la dependencia que jamás llegó.
Carmen sufría Alzheimer avanzado. Pasó de olvidar las llaves a no recordar el nombre de su hija, hasta que un día ni siquiera reconoció su propio reflejo en el espejo. Manuel, por su parte, quedó inmovilizado tras un ictus, dependiendo completamente de su esposa primero y luego de Julia, cuando ya ninguno de los dos podía valerse por sí mismos.
Desde el primer diagnóstico, Julia empezó la carrera de fondo con la administración. "No se preocupe, en seis meses debería recibir respuesta", le dijeron al presentar la solicitud. Seis meses se convirtieron en un año. Luego dos. Luego tres.
Mientras tanto, las noches eran una tortura. Carmen gritaba y deambulaba sin rumbo. Julia tenía que dormir con un ojo abierto, temiendo que su madre se cayera o intentara salir de casa en plena madrugada. Por el día, lavaba, cocinaba y cambiaba los pañales de su padre, cuyo cuerpo se volvía cada vez más frágil. La pensión que recibían no daba para pagar una residencia ni para contratar ayuda.
Cada visita al ayuntamiento era un suplicio. "Está en trámite", le repetían. "Hay mucha gente en la misma situación". Julia salía de allí con rabia y desesperanza. A veces lloraba en un rincón, en silencio, para que sus padres no la vieran.
La ayuda nunca llegó. Primero murió Manuel, en una cama que Julia improvisó en el salón porque ya no podía subirlo a su habitación. Después, Carmen se apagó, sin saber siquiera que su esposo se había ido antes que ella.
Julia los enterró sin haber recibido un solo céntimo de la dependencia. Su cuerpo estaba ya tan desgastado que apenas tenía fuerzas para llorar. Poco después, le diagnosticaron fibromialgia y una depresión severa. Pasó de ser cuidadora a necesitar cuidados, pero sin hijos ni familia cercana, no tuvo a quién recurrir.
Hoy, Julia vive con lo poco que le queda, su propia pensión mínima. Irónicamente, ahora ella es la que está en lista de espera para recibir la ayuda de dependencia. Pero, después de lo que vivió con sus padres, ha dejado de creer en promesas. "Supongo que moriré esperando, como ellos", dice con una sonrisa triste.
Es la historia de Julia. Pero también la de miles de personas que, en Canarias, se han convertido en las víctimas invisibles de un sistema que sigue fallando a los más vulnerables.

Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

Comunicado de Liberación Canaria, en torno al llamado Decreto Canarias, presentado como supuesta hoja de ruta para el futuro del Archipiélago por Fernando Clavijo.

Comunicado íntegro

Hay quien funda un supuesto partido "renovador", se queda con cargos públicos en toda Gran Canaria, monta una siglas y un Congreso a toda prisa...pero se olvida completamente "instalarse" en Tenerife. Un alcalde muy nombrado esta semana fue visto hace más de un mes en un buen restaurante de Tenerife acompañado del "fontanero" de CC, el Sr Barragán. Tenerife no se toca le dijo y Óscar Hernández, el "Guaidó", el Presidente encargado, no ha hecho ningún intento de implantar Municipalistas Primero en el feudo de la antigua ATI.

Hay que tener mucha cara para hacer lo que hizo ayer el alcalde de Sta Lucía de Tirajana. Francisco García, que así se llama el personaje, se presentó como candidato a la alcaldía de ese municipio por las siglas de Nueva Canarias. Y lo fue por los votos que la asamblea de esa organización política le dió para que encabezará esa candidatura en 2023 y por los votos que a ese partido le dieron los ciudadanos en las elecciones de Mayo de ese año. Tan sólo dos años después, él y otros cinco concejales cambian de partido pero conservan cargos y sueldos públicos en un acto de transfuguismo de manual. Ayer, expulsó del gobierno municipal a los tres concejales que se mantenían leales a NC y a la voluntad electoral de los ciudadanos. Los expulsa por "deslealtad". El mundo al revés.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

ENTREVISTAMOS A RICARDO GONZÁLEZ-ROCA, secretario nacional de organización de Liberación Canaria.


Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

A Canarias hace tiempo que le pasó lo que a Hawaii. Cambia el rubio y el idioma, a ellos se lo hicieron yankees y a nosotros europeos, pero en esencia, también a los canarios nos pasó y pasa lo que cuenta el Bad Bunny y también son muchas las fotos que demuestran nuestro drama. Dice Quevedo que, ni borracho, dejaría esta tierra nuestra después de recorrer mundo. Muchas decenas de miles de canarios se han bebido, pero las lágrimas, porque no pudieron elegir y para sobrevivir se marcharon al exilio económico porque aquí no tenían opción de vida. Honra a Quevedo expresar ese sentimiento y hacerlo himno, pero ya nos valdría más abandonar esta resaca de conformismo que nos está condenando al infierno mientras otros venden y destruyen nuestro paraíso. Para que regresen los paisanos que se fueron, salgamos de la borrachera de pasividad.