ANTONIO MORALES: NO ERA BENTEJUI SINO EL FARAÓN DE "SIAM"

CANARIAS 25 de junio de 2022 Por Semanario LA RAÍZ
La construcción del Siam Park en Gran Canaria es otro episodio más que demuestra la putrefacción del régimen colonial y sus instituciones, el papel de escuderos de la clase política y la constatación de que los oligarcas y multinacionales son los que mandan, ordenan y ganan. Antonio Morales no era el Bentejui de Canaria, sino un Faraón de pirámides en la colonia Canaria.
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El promotor del megaproyecto urbanístico y de ocio Siam Park en Gran Canaria, la todopoderosa familia Kiessling, compró en febrero de 2014 por 6 millones de euros a la todopoderosa familia Del Castillo, 174.000 m2 de los que posteriormente se comprobó que 122.000 m2 eran en verdad propiedad del Estado.  Pese a la monstruosa irregularidad ya de origen del tal operación, el proyecto, aplaudido con las orejas por una clase política paguata y entregada a vender Canarias al turismo de masas y los que se llevan la tajada de aquí, pudo comenzar a meter tractores, palas, tuberías y obreros. Sobre la licencia para poder hacerlo con esa premura, hay quien dice que nunca vio cosa igual: bandos extranjeros enfrentados a muerte por el pastel presionando a jueces, tribunales, ayuntamiento de SBT, Cabildo y Consejerías,meras comparsitas que un día decían blanco y al otro negro, pero en verdad, salvo su sumisión, poco papel jugaban en defensa del interés general. 

Como dos perros rabiosos luchando por hacerse con la presa, el barranco del Veril, el espectáculo ha estado servido. De un lado la multimillonaria familia Kiessling, presente en la lista FORBES ESPAÑA entre las 100 fortunas más importantes. Entre sus "conquistas" Loro Parque, hoteles, restaurantes y otro Siam en Tenerife y en Gran Canaria un gran trozo del muelle de La Luz, donde construyó un megaacuario y megamolinos de viento en Gran Canaria). 

Del otro lado, Lebensraum Wasser, una sociedad de inversores internacionales, de la que poco se sabe, pero que ha gastado ingentes cantidades de dinero en buffets de abogados, prensa y "otras cosillas" para que sus intereses fueran los ganadores. 

Entre los "asesores" del multimillonario alemán los "profesionales conseguidores"  Jose Carlos Francisco "ex consejero de Hacienda histórico de gobiernos de CC) y Rodriguez Cies, por no hablar del" muchísimo dinero" que ayuda a mantener el "negocio" de medios de comunicación en ambas islas capitalinas. 

Entre los "colaboradores necesarios" y "aguerridos" del polifacético Kiessling, el Antonio Morales convertido en paladín de proyectos faraónicos que sirvan para llenar los bolsillos de los poderosos con tal de quedar retratado como el "gran timonel" de algo que él llama Ecoisla y se tornó en ecocidio. 

Sí Ecocidio, porque tan sólo a unos kilómetros más adelante, se pretende cargar otro barranco, el de Arguineguín, para otro megaproyecto extranjero que, curiosamente defiende hasta almacenará agua, recurso hídrico que, ahora el Tribunal Supremo español dice que no está garantizado para el caprichito del Siam Park de Kiessling. 

Antonio Morales, quijote de su ego y escudero de las causas del gran capital, declaró ayer que, si hay que declarar Siam Park como de "interés insular" para poder burlar el parón definitivo que el TS ha decretado lo hará. "Vivan las caenas". Las cadenas de favores e intereses les han llevado a todos a formar un contubernio brutal. Todos dependiendo de todos y una inversión de 80 millones pululando y "ganando apoyos más que sospechosos". 

Amenaza el todopoderoso alemán que, él va a continuar con las obras, pese a tener una sentencia que se lo impide". También "saca sus pistolas" y entra en el salón de esta peli de cuatreros dejando caer que esto va de la bolsa o la vida, "porque pedirá indemnizaciones millonarias si no se sale con la suya. 

Morales está empleándose a fondo. Le va otra inversión en ello, la de su trenecito que, ¡oh, casualidad! recala por ahi y ya tiene 4.5 millones de euros "empeñados". 

A la vista de todo esto y "lo de más allá" que seguro se esconde a nuestros ojos hasta que se levanten las alfombras, queda de manifiesto que somos una colonia donde deciden oligarcas y multinacionales, que compran a la clase politica bananera que les gestiona la finca y que, en verdad, la inmensa riqueza circulante que se genera aquí está en manos ajenas al interés general. 

Colonia ayer, colonia hoy. 

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