
Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.


Semanario LA RAÍZ
La narrativa oficial ha reducido a “prehistoria” lo que fue una rica y compleja historia indígena en las Islas Canarias. Una mirada eurocéntrica y colonial que urge desmontar con el conocimiento arqueológico, la oralidad, y la recuperación de voces propias.
Por [Nombre del autor/a]
Durante décadas, la historia oficial enseñada en las escuelas canarias comienza —en el mejor de los casos— con una vaga descripción de los guanches como “habitantes primitivos” y termina con la llegada de los conquistadores europeos en el siglo XV. Todo lo anterior, desde los siglos anteriores a nuestra era hasta los últimos días de resistencia indígena, se encierra bajo una etiqueta empobrecedora y profundamente injusta: prehistoria.
Pero, ¿qué pasa si todo lo que sabemos —o creemos saber— está atravesado por una lógica profundamente colonial y eurocéntrica? ¿Y si esa división entre historia y prehistoria no responde tanto a la realidad cultural del Archipiélago como a una forma de inferiorizarla y justificar su dominación?
Hoy, con décadas de avances arqueológicos y nuevas corrientes de pensamiento descolonial, esta distinción comienza a tambalearse. Y con razón.
Una historia sin tinta, pero con memoria
La historiografía tradicional ha establecido que una sociedad “entra en la historia” cuando desarrolla escritura. Pero esta es una definición profundamente limitada. “El hecho de que las culturas indígenas canarias no dejaran textos escritos no significa que no tuvieran historia. Significa que la contaron de otras maneras: en la memoria oral, en los rituales, en las cuevas-santuario, en la arquitectura comunal y en sus relaciones con el territorio”, explica la arqueóloga Verónica Alberto Barroso, quien lleva años investigando la complejidad de las sociedades indígenas del archipiélago.
La ausencia de escritura no implica ausencia de civilización. Como señala el historiador José Farrujia de la Rosa, “reducir la historia indígena a la categoría de ‘prehistoria’ es un acto de violencia epistémica. No es una neutralidad científica, es una construcción política colonial que niega la agencia histórica de los pueblos originarios”.
Culturas complejas, no pueblos primitivos
La arqueología ha demostrado que las sociedades indígenas canarias poseían una organización social, política y espiritual profundamente elaborada. Desde estructuras sociales jerarquizadas (como los menceyatos en Tenerife o los guanartematos en Gran Canaria), hasta prácticas religiosas en espacios rituales como el Roque Bentayga o las cuevas de Ajuy.
Se han encontrado estructuras agrícolas, sistemas de almacenamiento, manifestaciones artísticas y elementos que indican un conocimiento astronómico. Todo ello documentado sin necesidad de tinta, pero con piedras, huesos, fuego y memoria. En palabras de Farrujia: “No podemos seguir considerando que estos pueblos estaban congelados en el tiempo. Tenían historia. Una historia que fue interrumpida violentamente”.
¿Prehistoria en el siglo I d.C.? Absurdo y eurocéntrico
Mientras en el siglo I d.C. los romanos escribían tratados filosóficos y los griegos debatían sobre política, las islas Canarias ya estaban habitadas por pueblos que habían llegado desde el norte de África siglos antes. ¿Por qué entonces se dice que en ese mismo siglo, Canarias vivía en la “prehistoria”?
La respuesta es clara: porque no eran europeos, no tenían escritura latina y no produjeron fuentes textuales al estilo occidental. Este es el núcleo de lo que autores como Walter Mignolo llaman la “colonialidad del saber”: la idea de que el conocimiento válido es solo el que emana de Europa y de sus formas culturales.
La conquista como borrado histórico
La colonización no solo implicó la ocupación territorial, sino también un proceso sistemático de destrucción de la memoria indígena. Las élites coloniales impusieron el castellano, borraron los nombres indígenas de los territorios, destruyeron templos y rituales, y escribieron la historia desde el punto de vista de los vencedores.
“El relato de la conquista se construyó sobre el silencio del otro. Se nombró ‘bárbaros’ a quienes tenían otro orden simbólico, se clasificó como ‘prehistoria’ lo que no se entendía desde la mirada europea, y se usó la arqueología como justificación ideológica de la inferioridad indígena”, denuncia Farrujia en su obra Arqueología, colonialismo y dictadura (2014).
Descolonizar el relato: hacia una historia indígena de Canarias
Hoy, cada vez más voces académicas y sociales en Canarias claman por un cambio de paradigma. Se trata de romper con esa cronología que presenta a los pueblos indígenas como una “anomalía primitiva” y empezar a hablar de historia indígena canaria, reconociendo que la historia no empieza con la escritura, sino con la experiencia humana.
Colectivos como Acorán, investigadores como Verónica Alberto, Juan Francisco Navarro Mederos o Antonio Tejera Gaspar, y espacios educativos alternativos, están construyendo otra forma de entender el pasado: una que no niegue la memoria indígena, sino que la coloque en el centro.
Como dijo Joseph Ki-Zerbo, gran historiador africano: “No hay pueblos sin historia. Solo hay pueblos cuyas historias han sido negadas”.
Una Historia milenaria, no “prehistoria”
Llamar “prehistoria” a mil años de historia indígena canaria no es inocente. Es un acto político, una forma de dominación simbólica. Es urgente descolonizar el lenguaje, las categorías y las narrativas que seguimos repitiendo sin cuestionar.
Canarias tiene historia. Milenaria. Rica. Diversa. Viva. Y es hora de que se le reconozca como tal.

Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

Comunicado de Liberación Canaria, en torno al llamado Decreto Canarias, presentado como supuesta hoja de ruta para el futuro del Archipiélago por Fernando Clavijo.

Comunicado íntegro

Hay quien funda un supuesto partido "renovador", se queda con cargos públicos en toda Gran Canaria, monta una siglas y un Congreso a toda prisa...pero se olvida completamente "instalarse" en Tenerife. Un alcalde muy nombrado esta semana fue visto hace más de un mes en un buen restaurante de Tenerife acompañado del "fontanero" de CC, el Sr Barragán. Tenerife no se toca le dijo y Óscar Hernández, el "Guaidó", el Presidente encargado, no ha hecho ningún intento de implantar Municipalistas Primero en el feudo de la antigua ATI.

Hay que tener mucha cara para hacer lo que hizo ayer el alcalde de Sta Lucía de Tirajana. Francisco García, que así se llama el personaje, se presentó como candidato a la alcaldía de ese municipio por las siglas de Nueva Canarias. Y lo fue por los votos que la asamblea de esa organización política le dió para que encabezará esa candidatura en 2023 y por los votos que a ese partido le dieron los ciudadanos en las elecciones de Mayo de ese año. Tan sólo dos años después, él y otros cinco concejales cambian de partido pero conservan cargos y sueldos públicos en un acto de transfuguismo de manual. Ayer, expulsó del gobierno municipal a los tres concejales que se mantenían leales a NC y a la voluntad electoral de los ciudadanos. Los expulsa por "deslealtad". El mundo al revés.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

ENTREVISTAMOS A RICARDO GONZÁLEZ-ROCA, secretario nacional de organización de Liberación Canaria.


Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

A Canarias hace tiempo que le pasó lo que a Hawaii. Cambia el rubio y el idioma, a ellos se lo hicieron yankees y a nosotros europeos, pero en esencia, también a los canarios nos pasó y pasa lo que cuenta el Bad Bunny y también son muchas las fotos que demuestran nuestro drama. Dice Quevedo que, ni borracho, dejaría esta tierra nuestra después de recorrer mundo. Muchas decenas de miles de canarios se han bebido, pero las lágrimas, porque no pudieron elegir y para sobrevivir se marcharon al exilio económico porque aquí no tenían opción de vida. Honra a Quevedo expresar ese sentimiento y hacerlo himno, pero ya nos valdría más abandonar esta resaca de conformismo que nos está condenando al infierno mientras otros venden y destruyen nuestro paraíso. Para que regresen los paisanos que se fueron, salgamos de la borrachera de pasividad.