
A LAS IZQUIERDAS TRISTES: SE ACABA EL TIEMPO
Una reflexión sobre las razones de la perdida de votos y apoyos por la izquierda en Canarias.



Canarias tenía todas las cartas para convertirse en un actor estratégico en el Atlántico. No solo por su clima ni por las playas donde el turismo low cost hace cola. También por su posición geográfica: una especie de punto intermedio natural entre Europa, África y América. Una ventaja que otros territorios han sabido convertir en riqueza. Canarias, no.
El futuro ya estaba escrito. Pero en otro sitio.Mientras Madeira montaba un registro de buques capaz de atraer tráfico marítimo internacional y Malta construía un modelo económico basado en el sector naval, Canarias seguía centrada en lo de siempre: más turismo, más hoteles, más hormigón.
El resultado está a la vista. El archipiélago recibe millones de visitantes cada año, pero su economía depende casi en exclusiva de ese monocultivo turístico, con precariedad laboral incluida como ingrediente estructural. Y lo que podía ser una plataforma portuaria y logística de referencia global quedó en una nota a pie de página.
Se apostó por volumen, no por valor.Canarias decidió ser destino barato antes que nodo estratégico. Un modelo pensado para llenar hoteles y bares, no para competir en la logística internacional o en servicios marítimos de alto nivel. Sí, vienen turistas. Pero lo que no llegan son grandes empresas navieras, inversión industrial o empleo cualificado ligado al sector marítimo.
Las oportunidades estuvieron ahí: una refinería que pudo ser clave para el suministro en África Occidental, un registro naval que nunca despega, puertos que han tenido que sobrevivir más por inercia que por visión estratégica. Y mientras tanto, en aguas cercanas operan buques con bandera extranjera que generan actividad… pero en otros países.
La teoría era buena: Canarias como un hub atlántico. Un modelo híbrido entre turismo, logística naval, servicios financieros, conexión con África y reparación de barcos. Un proyecto capaz de situar a las islas en el mapa global del comercio marítimo.
Pero para eso se necesitaba algo que nunca llegó: planificación a largo plazo. Legislación adaptada. Incentivos reales para atraer industria. Formación especializada. Y, sobre todo, voluntad política para mirar más allá del corto plazo electoral.
Ahora, el reloj corre en dirección contraria.La buena noticia es que Canarias aún tiene margen para reaccionar. En puertos como el de Las Palmas empieza a gestarse una economía marítima más sólida: reparaciones navales, servicios offshore, empresas especializadas. Actividad que genera empleo estable y diversifica la economía.
La mala noticia es que el contexto global es más competitivo que nunca. Y recuperar el terreno perdido llevará tiempo.
Canarias aún puede elegir qué quiere ser:
— ¿Un destino turístico saturado que depende de los ciclos del mercado y las aerolíneas?
— ¿O una plataforma marítima moderna con capacidad para producir riqueza más allá de la playa y el sol?
La respuesta, por ahora, está en pausa. Pero el tiempo no espera.

Una reflexión sobre las razones de la perdida de votos y apoyos por la izquierda en Canarias.





No nacimos ayer, ni como nación (más de 3.000 años), ni como ideología política (más de 100 años).

Según los servicios jurídicos del Parlamento lo del director general de SCS con el diputado Caraballo fue ",una pasada", pero la Mesa que preside la Cámara autonómica se manifiesta "incompetente" o lo que es lo mismo "no hará nada por la víctima". Los dinosaurios Ana Oramas, Gustavo Matos y Mario Cabrera se "agarran a un clavo" y dan coba a un precedente que dejará impune que cualquier miembro de un gobierno pueda tratar como levde la gana a un diputado en el mismísimo parlamento. "Están bonitos".

Entre la dádiva y la dependencia, una autonomía administrada desde fuera. ¿Está Canarias desahuciada?¿Hay esperanza? ¿Es posible ponerle remedio? ¿Es culpa nuestra?¿Crees que es posible cambiar una sociedad rota sin entender lo que realmente está ocurriendo?. A estos y otros interrogantes da respuesta el economista canario Ancor Jorge Dorta en este artículo que tomamos prestado de su blog Mencey Macro.

La Raíz se hace eco y congratula del contenido del comunicado hecho público por Intersindical Canaria y la Federación Sindical Canaria y publica íntegramente el mismo .

¡Hay que unirse para parar a la ultraderecha!, dice la izquierda. Como si este fuera el único problema que amenaza nuestra sociedad. Que el fascismo conquiste más parcelas de poder es un drama, cierto,¿pero no lo es que la izquierda sólo pueda y quiera ofrecerse como escudero del PSOE?. Son muchísimas las veces en que el "malmenorismo" se nos ha querido inocular en vena y ha sido para "más de lo mismo". ¿O es que ir con el partido del cacique de Adeje y Presidente del PSOE, representa una aberración asumible por más tiempo?.¿De verdad no se puede y debe aspirarse a una alternativa real y mejor?. ¿De verdad esta es la izquierda que se nos presenta como transformadora?.

El partido nacionalista de izquierdas reclama frenar macroproyectos, limitar la presión demográfica y virar hacia una economía del “buen vivir” basada en la soberanía energética y agroalimentaria.

Según distintas fuentes,más de 50 pesqueros españoles navegan “a oscuras” frente a Canarias. Petroleros y buques militares también borran su rastro. La ONG internacional Oceana ya ha denunciado a 50 barcos de pesca españoles por apagar intencionadamente sus sistemas de geolocalización durante 132.420 horas en 2024, con apagones concentrados frente a África occidental, en rutas que pasan junto a Canarias.

Una reflexión sobre las razones de la perdida de votos y apoyos por la izquierda en Canarias.