
1° DE MAYO: SINDICATOS AYER, GREMIOS HOY
Semanario LA RAÍZ
Alguno dirá que las sociedades cambian y el papel a jugar en ellas debe adaptarse a esos cambios. Alguno dirá que el papel de un sindicato es el de la representación de los trabajadores y negociar mejoras laborales y salariales, sin más. Otros dirán que eso de la ideología es cosa de la política y que un sindicato sólo está para "ayudar a regular el mercado de trabajo, conseguir mejoras dentro del sistema y que se cumplan las normativas que lo regulan".
Atras han quedado aquellos sindicalistas que lucharon por otros derechos fundamentales, por una sociedad mejor, por causas que iban más alla de las puertas de las empresas, que hacían de las calles un lugar más de lucha. Los sindicatos de hoy son una involución, la vuelta a aquellos gremios por oficio que no veian más allá de sus propios intereses, sus "beneficios", "sus condiciones", "sus privilegios". Ni socialdemócratas son ya sus dirigentes y entre sus afiliados los hay a muchos miles que votan de manera militante hasta al PP. Los sindicatos españoles son parte de la corrupción generalizada del sistema, con empleados precarizados, redes clientelares, perceptores de centenares de millones de euros del Estado y las Autonomías, con camarillas al frente de sus jerarquías que representan más déficit democrático aún que los partidos políticos. Puros sindicatos verticales, como en el franquismo, que perpetúan el pensamiento único de que "no hay más alternativa posible que la constitución".
Igual que aquellos gremios de otras épocas, estos sindicalistas no son más que "los aliados que necesita el poder" para mantener el mismo statu quo de los que están arriba. Y como prueba tenemos el papel que juegan en Canarias. Habla más de la pobreza severa Cáritas que los sindicatos. Se echa más las manos a la cabeza con los desahucios, los suicidios o la epidemia de la salud mental el diputado del común, que los sindicatos. Eso sí, allí donde se abran líneas de subvencíón pública con millones de euros, alli encontraremos a los " gremios" creando áreas (mujer, migrantes, etc), ya que el trabajo de campo se lo dejan a las ONG que si tiran de un voluntariado que ya no existe en los sindicatos.
¿Han oído a los sindicatos movilizarse por el deterioro medioambiental en Canarias, la necesidad de una moratoria, ecotasa, ley de residencia?¿Han oído a los sindicatos convocar para parar un desahucio, parar Chira Soria o Cuna del Alma, rebelarse contra un gobierno florero que metió en contenedores a los damnificados del volcán?. No. Eso no son "asuntos sindicales". Los sindicatos sólo tocan a arrebato para que se garantice la "calidad de vida" de los funcionarios, las pensiones, los Ertes, justo aquello que pagamos el resto de los trabajadorws con nuestros impuestos. Aquellas luchas sindicales "contra los de arriba" han pasado a ser anécdotas, cosas de oficina y juzgado para no hacer ruido. Sindica-listos son el reverso de las puertas giratorias de los partidos, engrosando candidaturas para después ser simples marionetas de los partidos del Régimen.
Y esto que decimos no es estar fuera de la realidad o de los tiempos, no, está es la cruda realidad políticamente incorrecta que todos piensan, ven y nadie confiesa. Esta es la ignominiosa escena en la que nos movemos los 364 días que no son 1° de Mayo, al que, por cierto, convirtieron en festivo y de cero rebelión contra las injusticias que rodean a cientos de miles de tranbajadores y otros cientos de miles que sólo tienen un DARDE y están hasta sin ayuda alguna.
Ahí los tienen, ellos, los gremios son los únicos que tienen algo que celebrar hoy.



SOBRE PATRIAS Y PATRIOTAS: NO NECESITAMOS SU PERMISO NI SU "HOMOLOGACIÓN".



SIN NOVEDAD EN LA COLONIA: LA TARTA TURÍSTICA VUELVE A SER DEL GRAN CAPITAL "CAINITA" Y EXTRANJERO

Una Canarias para los canarios… también cuando enfermamos





