CARTA ABIERTA PARA MI HERMANO CANARIO

LA BAJA DEL SECRETO 03 de marzo de 2022 Por José Carlos Martin (Director de La RAÍZ)
"Hay dos clases de canarios y ninguno canta en jaula", pero si es cierto que, aquellos que anhelamos la libertad, no somos siempre vistos en su justa dimensión por otros compatriotas que recelan de nuestra honesta militancia y la necesidad de nuestra lucha. A ellos les dirigimos esta carta.
La Raíz / Noticias Canarias

Cómo decirte que tienes una idea equivocada de mi, que piensas que defiendo estas ideas porque me falta sentido común, formación o que no vivo en el mismo mundo que tú. Cómo decirte que soy un ciudadano más, que trabaja por sacar a su familia adelante, que tiene un pequeño negocio, aquel que ves por las calles de tu barrio o que hace las mismas cosas que tú a diario. Tal vez compartimos alguna vez clases en el colegio o en el instituto, estábamos en el mismo lugar animando o sufriendo para que ganara nuestro equipo. A lo mejor coincidimos en la consulta del médico, un domingo en la playa, en un concierto de música o disfrazados en un mogollón. Soy un canario, como tú, que ama y se siente orgulloso de haber nacido en este rincón del mundo, que se alegra de la suerte que ha tenido del paraÍso natural donde vive, pero que a la vez se lamenta, como tù, de cientos de cosas que podrían ir mejor en él. Tal vez aquí es donde, a lo mejor, nos diferenciamos. Yo he decidido dar un paso al frente, no permanecer más ni resignado, ni callado. No soy ni un iluso, ni un soñador, ni un radical, ni un desalmado. Simplemente me cansé del más de lo mismo y me he plantado. Quiero que mi tierra sea la Noruega del Atlántico, que mis representantes no sean ni vividores ni lloronas. Quiero ser tratado como un ciudadano de primera y no como alguien que depende de subvenciones y presupuestos que nos dan como limosnas. Me cansé de que confundieran nuestra nobleza con un buenismo en donde nosotros siempre salimos perdiendo. Me harté de que madrileños, catalanes y vascos y ahora también comisarios europeos, decidan si me llegan las migajas del común pastel y quiero que sea aquí donde se decida què parte de la riqueza nos quedamos. Me harté de que traten a mi tierra como una colonia, como una finca y ahora también como una cárcel donde recluir a los que huyen del sufrimiento del tercer mundo. 

¿Es que acaso no es normal aspirar a una vida mejor? ¿No sería más justo tener salarios más altos para llegar más desahogados a final de mes? ¿No estaría bien dejar de aparecer siempre como los primeros en todo lo socialmente peor y tener capacidad de verdad para decidir aquí lo necesario para cambiarlo?.

Estamos hartos de promesas, de mentiras, de tener paciencia. Hartos de esperas, de partidos de derechas, centros e izquierdas, de palabras, de que nos gobiernen sinvergüenzas.  

Queremos que nos respeten, que no haya que llorarles más, que  Canarias no sea la cenicienta. Queremos ser el centro del mundo y no ultraperiféricos de nadie. Queremos comerciar de nuevo con África, hacer más favorable la relación que tenemos con Europa y jugar esta vez un papel más protagonista en América. No queremos ser un solar donde especular ni sólo un solarium. Podemos y debemos aspirar a más, porque tenemos capacidad y conocimiento para hacerlo. ¿O de verdad te has creÍdo eso de que nos mantienen por caridad?. Somos pobres, pudiendo ser ricos. 

No soy ni populista, ni terrorista, ni loco, ni más canario. 

Soy anticolonialista y soy.. tu hermano.

Te puede interesar