LA ISLETA: UNA COLONIA DENTRO DE LA COLONIA

CANARIAS 21 de junio de 2022 Por Semanario LA RAÍZ
Durante muchas décadas fue EL OTRO ANSITE, el otro "sitio" donde estuvo viva "LA RESISTENCIA CANARIA". Hoy pareciera otro de esos barrios capitalinos rendidos a perder su identidad y su futuro: una colonia dentro de la colonia, donde sus ciudadanos son meros rehenes de un progreso que no es tal.
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La Isleta es una colonia del Estado dentro de la isla. Militares y Puertos del Estado son los únicos dueños de la mayor parte de su superficie. Todo un Istmo y gran parte de su costa, son el coto exclusivo de los caprichos e intereses de dos entes del Estado español que actúan como caciques y señoritos frente a los intereses y demandas de un barrio asfixiado que, con ellos, no progresará jamás. 

Sólo el ejército español, es dueño de 7.105.000 metros cuadrados baldíos y sin uso real. que se niega a abandonar o siquiera a compartir tamaño espacio. El barrio no tiene apenas costa propia, pese a ser un barrio de origen marinero: con una base naval de 105.00o metros cuadrados, convertida sólo en club de ocio de la oficialidad y las 700 hectáreas de la Zona militar para juegos de guerra del Ejército de Tierra situadas en la "Península" de la Isleta, muros y verjas alejan a los isleteros de un atlántico que sería, de otra manera, su parque marítimo ideal. Una enorme zona militar en una ciudad asfixiada: inaúdito y puramente colonial. 

Por si eso fuera poco, una Autoridad Portuaria prepotente, "goda" y "cementerio de elefantes políticos y empresariales", acogota el desarrollo del barrio, su esparcimiento y su otra salida al mar. Sería impensable un Agaete, un Mogán, un Arguineguín y hasta un Arrecife que tuvieran en sus puertos a caciques caprichosos que ayer con Acuarios, hoy con astilleros para Yates de Lucha y mañana con cualquier otro proyecto para llenarle los bolsillos al Estado, frena cualquier mejora para el barrio, frena su bienestar. 

La Isleta se asfixia, se ha convertido en rehén, se le ha acogotado sin alternativa alguna. La juventud se va del barrio por falta de alternativas habitacionales, las personas mayores no tienen las condiciones idóneas para su esparcimiento y los más pequeños se ahogan sin tener más salida que Las Canteras. Es intolerable que la zona de El Confital sea un núcleo castigado por las aguas fecales, que el Itsmo esté nuevamente cerrado a visitas por los militares y que pudiendo ser el parque urbano más grande, un pulmón para la capital, siga siendo sine die un parque temático abandonado para jueguecitos de guerra sin discusión alguna y "campo de concentración" encubierto de migrantes en situación de secuestro. 

La Isleta es víctima de un Estado que ni dialoga, ni negocia, ni cede y sobre todo no tiene claro que en democracia el pueblo debería tener la primera y la última palabra. La Isleta, pese a los esfuerzos y reivindicaciones del Foro de La Isleta, es ninguneado, toreado y despreciado por militares y Puertos del Eatado. Más aún, el ayuntamiento de Las Palmas no sabe, no contesta, no se implica. Son puros escuderos, mindundis, que sólo en elecciones aparecen para prometer, pero nada más. La Isleta es una colonia dentro de la colonia. Sus vecinos están para ver, oír, callar... y pagar. Los militares mandan y Puertos del Estado ganan. A la Isleta le toca callar... o hacerse valer otra vez. Ser un barrio anestesiado y sumiso o aquel de ayer que se reivindicaba y al que todo el mundo señalaba como valiente, guerrero, rebelde y de canarios libres. 

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