Tras más de 35 años reivindicándose como de izquierdas y ecologista, Antonio Morales, el líder de Roque Aguayro está a poco de cargarse definitivamente su "pedigrí" por la ambición desmedida de su delfín en el Cabildo, Teodoro Sosa. El galdense anda desatado, llevado por su personalidad histriónica y, "por su cuenta", busca sumar por sumar con dos personajes, Onalia Bueno y Juan Antonio Peña. Personajes que están muy lejos de ser regeneración política, mejor democracia o defender intereses generales.
Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. Y es que en el actual Estado español, no sólo se conocen los devaneos del Emérito, las andanzas de un tal Koldo o las declaraciones en sede judicial que filtra un Fiscal General.
A lo lejos, demasiado lejos, suenan convocatorias de nuevas manifestaciones que den continuidad a aquello que se llamó "las movilizaciones del 20A". Camino de los 120 días después de aquello, algunos de los colectivos que entonces convocaron y que nunca supimos porqué y para qué dejaron de hacerlo, nos llaman a levantar una bandera que ya ni siquiera sabemos si está hecha girones por aquello de la "invisibilidad" perpetrada de una lucha que debió explotar la ventana de oportunidad en Abril abierta.
El capitalismo/colonialismo salvaje es el alma del negocio turístico en Canarias y no va a negociar nada ni con nadie. Hay que ser muy ingenuo, para pensar que quien está teniendo unos beneficios récord, se va a sentar a negociar el ganar menos y pagar más porque cien mil canarios hayan salido a las calles el día 20 de Abril. Es tan inocente, como pensar que Lopesan va a pagarle a sus Kellys un sueldo digno o darles el mejor tratamiento para las enfermedades laborales derivadas de su explotación laboral. Es como creer que el lobo va a cuidar de las gallinas, en vez de comérselas. Para poder obligar al poder a un cambio de modelo, hace falta empezar a asfixiarlo. Hay que darles donde les duele: sus bolsillos. Ya no vale con crear conciencia entre la población, sino directamente ponerle palos a las ruedas de esta apisonadora. Ese es un lenguaje que entienden bien, porque ellos bien que saben ponerle palos a nuestras vidas.
Alguien bautizó como "infantilismo de izquierdas" a los albores de la socialdemocracia. Decían aquellos teóricos,que al capital hay que enfrentarlo y no gestionarlo, que hay que reducirlo y no domesticarlo. La realidad demostró que "la infantilada" le permitió al capital hacerse más salvaje y comprar a la izquierda hasta el punto de enfrentarla, reducirla, domesticarla y finalmente desaparecerla. Ahí tenemos a Europa, sin izquierda real y la que se llama así, reducida a ser la "gestora", el rostro amable de la barbarie del capitalismos salvaje. En Canarias, parace haber ecologistas que nos quieren colocar ahora, precisamente ahora que el colonialismo turístico nos está devorando, una especie de "infantilismo ecologista" basado en que, "desde la legalidad", desde un "ecologismo práctico", se puede parar "a la bestia". ¿Cuantas veces más tenemos que golpearnos con la misma piedra?.
Decenas de organizaciones canarias se adhieren y manifiestan en favor de la Paz, contra la guerra y el uso de Canarias como plataforma de agresión. La Raíz se suma al Manifiesto y lo publica en su integridad.
Liberación Canaria se pronuncia de forma contundente en relación con la crisis del crucero de lujo que arribará al País en las próximas horas y la forma en que se ha gestionado todo por los gobiernos español y "autonómico".