PLENA AUTONOMÍA INTERNA: ¿RESQUICIO O SUBTERFUGIO?

LA BAJA DEL SECRETO 27 de mayo de 2022 Por Jose Carlos Martín
Asistimos a un nuevo capítulo del serial tragicómico de las "aguas canarias". Trágico, porque nadie hizo ni hace sus deberes para reivindicarlas con rigor y firmeza. Cómico porque, como en un guión de los Hermanos Marx, a más actores hablan, mayor es el enredo. Pensar que una España que no cede competencias ni en las costas, va a cederle a su colonia derechos sobre minas submarinas de telurio y cobalto es de risa.
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Con el actual Derecho Internacional marítimo en la mano, las aguas que rodean nuestro país, más allá de las 12 millas, en tanto que Archipiélago de un Estado, ni son Canarias, ni son españolas. Nunca lo han sido. Si lo hubieran sido, a qué entonces la UE ha tenido que negociar los acuerdos de Pesca con Marruecos?. Si tan claro estuviera todo ¿a qué ha tenido el tribunal de la Haya y Estrasburgo que poner en cuestión esos acuerdos en zonas de la TNA saharahui entonces?. Si la soberania de esas aguas hubiera sido española, ¿de verdad las maniobras aeronavales de EEUU con Marruecos, no habrían tenido que tener autorización española?.

España nunca delimitó esas aguas, porque siempre supo que eso conllevaría tener que explicar en la ONU cual es el verdadero status de Canarias. Y es que aún, en esa desacreditada organización supranacional hay quien mira con lupa eso del colonialismo y, cuando las cosas se ponen serias hasta reclama erradicar sus rescoldos. ¿O es que lo del Sáhara, Puerto Rico y hasta Gibraltar no se menea de vez en cuando?. Así las cosas, la política exterior española, que siempre ha sido tosca, torpe y "torrente" para África, ha dejado pudrir el tema de las aguas, como el de Sáhara y, ahora cuando el orden mundial se revuelve y tambièn se descubren recursos mineros estratégicos en la zona, se pone a jugar al tres en ralla evadiendo el manual de instrucciones.

España estuvo en Montegobay, pero ha puesto siempre más interés sobre Gibraltar, Ceuta y Melilla y hasta en la isla de Perejil, que por entrar de lleno en un debate, el de las aguas que circundan Canarias, que sabía tenía muchas aristas. No sólo el destapar que sus supuestas aguas de soberanía eran una farsa, sino reconocer que, sólo con una soberanía plena de Canarias el derecho internacional marítimo otorgaría derechos sobre ella y los recursos que en ellas existieran,ha puesto a funcionar a la "imaginaría". 

Los padres de la "Autonouya" canaria, olvidaron que no es lo mismo ser islas que un Archipiélago, que tener supuesto autogobierno sobre un territorio insular y sólo contemplar la superficie terrestre y no la marítima y sus profundidades era de ignorantes. Cuando algunos de ellos se percataron del error no sólo era tarde, sino que se encontraron cara a cara con un Estado español enrrocado en sus "razones de Estado" para dejarlo todo en ese limbo que ahora se presenta como un escollo aún más insondable. 

Y los "imagineros" han empezado a convertir el tema de las aguas no en un tema de soberanía canaria, del que huyen como fuego, sino a predicar que "Marruecos no tendrá ni un sólo milìmetros de ellas". Osease, el "vecino tiene las escrituras del patio y tu ahora le dices que es tuyo sin aportar más que lo que te dijeron de palabra los administradores de la comunidad". 

Y aquí es donde entra en escena lo de "la plena autonomía interna", un supuesto que efectivamente está en el derecho del mar, que sí se ha aplicado pero en aguas sin litigantes, pero que, si hubiera tenido aplicación para Canarias ya hace mucho que España hubiera "rebuznado". Es más, como ahora CC y NC se van a querer sacar de la chistera un "nuevo relato" que les permita sobrevivir una vez desacreditado su "necionalismo" limonesro el plan es juntarlo todo para engañar. Una cosa es que el derecho del mar contemple una PAI y otra muy distinta que, quienes han negociado estatutos de tercera amputados después en Madrid, vayan a conseguir ser sujeto político tal para que la ONU, Marruecos y hasta la TNA ssharahui te lo reconozcan. 

España no va a darle a Canarias ningún status político de soberanía en ningún grado superior al de Catalunya, por ejemplo. Y no porque no lo merezcamos en justicia, sino porque nuestra clase política actual no va a dar más batallas que la de seguir pidiendo limosnas. No hay dignidad ni voluntad. Y a las primeras pruebas ya nos remitimos: el Parlamento autónomo echó atrás hace unos días una PNL del diputado de AHI, Narvaez Quintero. Una PNL que, repetimos, se construye con una premisa de base que reivindica la españolidad y no la soberania y que se construye como relato antimoro y no como lo que en derecho nos daría sustento jurídico internacional.

No entramos en sí lo que plantea la plataforma del Mar Canario puede o no tener "oportunidad", que la tiene, sino en que se pretende dar por hecho que España no es el problema cuando realmente es el principal. 

No va a tardar mucho que, esa PAI se convierta en la trampa, el subterfugio, con que CC y NC pretenda hacerse su nuevo relato. La PAI es papel mojado si a la par no se está porque Canarias sea reconocida como TNA. Es como si se pretendiera el derecho a un empleo para un no nacido. Sólo siendo primero TNA, siendo sujeto político, se puede aspirar a tener plena soberanía sobre algo. Y en esa aventura, los dirigentes de CC y NC nunca van a estar. Curioso, si lo han estado para con otro territorio aún bajo administración española (en los papeles) :el Sáhara. No se lo hacen mirar porque no se soportan frente al espejo. 

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