
Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.


Miles de cámaras llevan la noticia al mundo. Las patronales turísticas empiezan a plantearse que "el clima canario" comienza a convertirse en tormenta
CANARIAS20/10/2024
Semanario LA RAÍZ
Las imágenes que Canarias ha vivido hoy quedarán marcadas en la historia: decenas de miles de canarios recorriendo las zonas turísticas, no como trabajadores sumisos o como espectadores silenciosos, sino como un torrente imparable de dignidad, exigiendo justicia social y respeto por su tierra. Bajo un océano de banderas canarias y pancartas, los manifestantes coreaban lo que ya es el lema del movimiento: "No es turismo, es colonialismo".
El pueblo canario ha hablado, y lo ha hecho frente a los colosos hoteleros que, durante décadas, han explotado los recursos naturales y humanos del archipiélago en beneficio de multinacionales extranjeras. Nadie podría haber imaginado hace tan solo tres años que las zonas turísticas, que han sido el emblema del modelo económico impuesto, se convertirían en el epicentro de una rebelión popular de tal magnitud.
Pero la respuesta del presidente Fernando Clavijo ha sido una: silencio. El líder autonómico, que hace tiempo dejó claro su servilismo ante las grandes corporaciones hoteleras, parece incapaz de comprender la gravedad del descontento. La indignación crece no solo por el colapso de los recursos naturales y la saturación de infraestructuras, sino por la creciente percepción de que Canarias ha sido convertida en un mero recurso económico, sometido a los intereses foráneos mientras su gente apenas sobrevive.
Clavijo, en lugar de ofrecer soluciones reales al deterioro social y ecológico que sufre el archipiélago, ha preferido mantener una política de sumisión a los intereses turísticos, perpetuando un sistema que privilegia a las multinacionales y margina a la población local. Mientras tanto, los canarios siguen viendo cómo los sueldos se estancan, la vivienda se encarece y el modelo turístico destruye el medioambiente insular a ritmos insostenibles.
Este levantamiento social, en el corazón mismo de los imperios turísticos de Gran Canaria y Tenerife, no es solo una protesta: es un grito desesperado de un pueblo que ya no aguanta más. Los manifestantes, que abarrotaron las calles y se plantaron "cara a cara" frente a los complejos hoteleros, exigen que se frene de una vez por todas la colonización económica que ha dejado a Canarias al borde del colapso.
"Canarias tiene un límite, y ya lo hemos alcanzado", se leía en una de las pancartas que encabezaban la marcha. Los gritos de "Basta ya" resonaban por toda la costa sur, no solo como una crítica a las multinacionales, sino como una acusación directa al Gobierno de Clavijo, a quien se responsabiliza de la creciente precarización de la vida en las islas.
El turismo masivo ha dejado de ser visto como una bendición. Los canarios ya no toleran ser simples proveedores de mano de obra barata mientras las ganancias fluyen hacia el exterior. No quieren seguir viendo cómo el suelo y las costas que les pertenecen son devoradas por hoteles que aplastan la cultura y el paisaje local. Esta movilización masiva es, sin duda, una declaración: Canarias no se resigna a ser un parque temático para los turistas. Canarias quiere decidir sobre su futuro.
El desprecio de Fernando Clavijo por las demandas populares es más que evidente. Mientras la gente toma las calles y clama por un cambio profundo en el modelo económico, el presidente parece más preocupado por no incomodar a los gigantes turísticos que por atender las necesidades de los ciudadanos que dice representar. Su actitud, de un distanciamiento frío y cómplice, es vista como la de un gobernante que ha elegido la complicidad con el poder económico antes que la justicia para su pueblo.
Las calles han hablado, y el eco de esa voz retumbará en el futuro de Canarias. Lo que ha ocurrido hoy no es solo una protesta; es el inicio de un cambio de paradigma. Las islas han dicho "basta", y ya no será tan fácil ignorar su clamor.

Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

Comunicado de Liberación Canaria, en torno al llamado Decreto Canarias, presentado como supuesta hoja de ruta para el futuro del Archipiélago por Fernando Clavijo.

Comunicado íntegro

Hay quien funda un supuesto partido "renovador", se queda con cargos públicos en toda Gran Canaria, monta una siglas y un Congreso a toda prisa...pero se olvida completamente "instalarse" en Tenerife. Un alcalde muy nombrado esta semana fue visto hace más de un mes en un buen restaurante de Tenerife acompañado del "fontanero" de CC, el Sr Barragán. Tenerife no se toca le dijo y Óscar Hernández, el "Guaidó", el Presidente encargado, no ha hecho ningún intento de implantar Municipalistas Primero en el feudo de la antigua ATI.

Hay que tener mucha cara para hacer lo que hizo ayer el alcalde de Sta Lucía de Tirajana. Francisco García, que así se llama el personaje, se presentó como candidato a la alcaldía de ese municipio por las siglas de Nueva Canarias. Y lo fue por los votos que la asamblea de esa organización política le dió para que encabezará esa candidatura en 2023 y por los votos que a ese partido le dieron los ciudadanos en las elecciones de Mayo de ese año. Tan sólo dos años después, él y otros cinco concejales cambian de partido pero conservan cargos y sueldos públicos en un acto de transfuguismo de manual. Ayer, expulsó del gobierno municipal a los tres concejales que se mantenían leales a NC y a la voluntad electoral de los ciudadanos. Los expulsa por "deslealtad". El mundo al revés.

Se cumplen ya 4 años de que "se unieron sus caminos" y sus "propietarios" decidieran "fundirse mejor". Lo que empezó siendo un "matrimonio de conveniencia", se ha convertido en una relación tóxica donde uno de los "partner" impone ideas, enfoque y acento .Uno de losl grupo de comunicación de la "derecha extrema" española, que tiene como una de sus "principales cabeceras" al periódico ABC, ha penetrado hasta tal punto en la línea editorial del Canarias 7, que ya son muy explícitos los guiños "fachas" en todo ámbito del "ex" periódico canario.

ENTREVISTAMOS A RICARDO GONZÁLEZ-ROCA, secretario nacional de organización de Liberación Canaria.


Y lo hace,otra vez, con Unidos por Gran Canaria, un chiringuito montado por el clan Bravo de Laguna para "colocarse" y que no sólo no cuajó en su momento sino que está políticamente muerto.

A Canarias hace tiempo que le pasó lo que a Hawaii. Cambia el rubio y el idioma, a ellos se lo hicieron yankees y a nosotros europeos, pero en esencia, también a los canarios nos pasó y pasa lo que cuenta el Bad Bunny y también son muchas las fotos que demuestran nuestro drama. Dice Quevedo que, ni borracho, dejaría esta tierra nuestra después de recorrer mundo. Muchas decenas de miles de canarios se han bebido, pero las lágrimas, porque no pudieron elegir y para sobrevivir se marcharon al exilio económico porque aquí no tenían opción de vida. Honra a Quevedo expresar ese sentimiento y hacerlo himno, pero ya nos valdría más abandonar esta resaca de conformismo que nos está condenando al infierno mientras otros venden y destruyen nuestro paraíso. Para que regresen los paisanos que se fueron, salgamos de la borrachera de pasividad.