LA SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL VA DE LA MANO DE UNA MIRADA ANTICOLONIAL

LA BAJA DEL SECRETO 08 de abril de 2022 Por Luis Abreu
Suelo, mar y cielo. Todo es nuestro y cualquier atentado a su integridad y mejor provecho es una agresión a nuestros intereses como pueblo. En Canarias, el ecologismo no puede ser un estado de ánimo o un criterio, debe armarse de una mentalidad anticolonial, porque el problema es el modelo impuesto por el colonialismo español.
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Una y otra vez nos topamos con la necesidad de que el pensamiento político canario lo sea de verdad y en todos los campos o sucumbir por inercia en posiciones que, pueden ser honestas, pero caen siempre en el mismo "fonil": ancho en su entrada y estrecho en su fin. 

Las luchas en defensa de nuestro medio ambiente y por la sostenibilidad en Canarias tienen la necesidad imperiosa de dotarse de una planteamiento transversal para ganar en anchura en sus apoyos y base social. Cierto. Para nosotros, en todas las últimas luchas, ya fuera la que paró el macromuelle de Agaete, como la de las prospecciones o la de la Tejita, ir de la mano con otros era y es un acto de responsabiilidad. Pero para nosotros cada una de esas luchas, como lo es ahora la de evitar el destrozo y la expoliación del barranco de Archineguín, Chira y Soria, es muchos más; es una lucha de soberanía. Y lo es porque estamos convencidos de que lo que nos jugamos no es sólo lo idóneo o no de un proyecto, los modos y maneras de un cacique de izquierdas, sino frenar o no un nuevo acto de expolio por parte del colonialismo español.

El debate de la sostenibilidad en Canarias no se puede convertir en algo distinto al de la soberanía. Al menos si lo que se pretende es algo distinto que "achicar agua" en el titanic que supone mantener el modelo económico y social que el colonialismo ha querido y quiere mantener en Canarias. Creer que las luchas por la defensa de nuestro suelo, paisaje, medio ambiente es simplemente una lucha ecologísta es creer que poniendo baldes se acaban las grietas que van saliendo en cada momento en un techo. Mientras Canarias sea una colonia, el modelo que genera todas estas agresiones medioambientales seguirá siendo el que decida o permita Madrid en función de sus intereses y los de sus medianeros.

 El ecologismo en Canarias no puede ser un estado de ánimo o una respuesta puntual. Tiene que tener una altura mayor, una panorámica de conjunto, donde podamos confluir personas con diferentes sensibilidades sí, pero un diagnóstico que no se limite sino que se expanda.

Por ejemplo, no se puede hablar de sostenibilidad y al mismo tiempo negar la necesidad de una ley de control de la carga demográfica en nuestro territorio. Venga de donde venga. No somos un continente y nuestra capacidad de carga poblacional es, por sentido común, limitada. Sin soberanía, el Estado español y la UE no permitirán ese necesario control. Ninguna isla o archipiélago del mundo puede ver crecer su población todos los años de forma exponencial como ocurre en Canarias. Obviar que el turismo sí merece un freno, pero no la inmigración, es ser corto de miras. Y defender esto, no es racismo, porque, precisamente el mayor contingente que nos llega procede de España, la Ue y los países ricos de Europa. 

No se puede hablar de energías alternativas, sin enfrentar la contradicción de que los monopolios españoles, sean públicos o privados, no están por la labor de ver mermada su cuenta de resultados y por ende toda legislación estará orientada a mantener siempre los intereses del Estado español y sus empresas. La soberanía energética va unida a la soberanía política o simplemente es como llover hacia arriba. Sólo los anticolonialistas pueden apostar, sin ataduras, por la soberanía energética y por ende por ser la Arabía Saudí de las energías limpias. 

No se puede hablar de defensa del territorio separándolo de las competencias plenas en nuestras aguas y ZEE, de nuestros cielos y de nuestro suelo. Con las leyes españolas en la mano el futuro de nuestro medio ambiente es su muerte. POR ESO APOSTAR POR LA ECOLOGÍA ES CANARIAS ES APOSTAR POR LA SOBERANÍA. POR ESO EL VERDADERO ECOLOGISMO TIENE QUE TENER UNA MIRADA ANTICOLONIALISTA.

Aún con todo, nosotros estaremos al lado del pueblo canario, de sus luchas por la defensa de la tierra, en todos los frentes que se abran. Siendo además respetuosos con la necesaria transversalidad de esas luchas, porque en ello nos va ganar o perder como pueblo. Haciendo piña, arrimando el hombro, yendo de la mano con quienes pongan inquietud, voluntad y empeño en defender a este pueblo nuestro. Es lo que llamamos LUCHAS DE SOBERANÍA. En ellas estaremos.

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