CANARIAS: CUANDO LA VERJA ES EL MAR Y LOS MUERTOS NO SE VEN

CANARIAS 29 de junio de 2022 Por Semanario LA RAÍZ
Anda la izquierda española sobresaltada con la masacre en Melilla. Más de 30 muertos y cientos de heridos es mucho drama, mucha salvajada y muchas fotos para un gobierno español que va de progresista. Los muertos ahogados en la "frontera canaria" en los tres últimos años rondan los 7000. Las imágenes de la verja son fuertes, pero tambièn lo fue el Puerto de Arguineguín y las decenas de "almacenes" en donde tienen "escondidos" a los miles que España no quiere "repartir" allá.
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Migraciones ha habido, hay y habrá. Es un fenómeno tan viejo como la humanidad misma. Los primeros canarios emigraron al archipiélago hace más de 20 siglos y no hace aún 100 años que fuimos los canarios los que tuvimos que emigrar a Latinoamérica y distintos países africanos. Sentada esta base, clara la premisa de que ni nosotros mismos podemos ver de forma descarnada lo que supone la decisión de un ser humano de tener que partir de forma forzada a otro "hogar" para sobrevivir, viene ahora dejar también claros algunos posicionamientos con gran carga de hipocresía, nula coherencia y premeditada sobreactuación.

Melilla es España, una ciudad autónoma, una colonia sin más, que es como España y Europa no la llaman aunque así sea en realidad. Marruecos está tras una puerta, una verja, una frontera que divide mucho más que dos países. Divide dos mundos; el Africa empobrecida de la Europa enrriquecida a su costa. Los que están a un lado de ese "muro de la vergüenza", tienen una esperanza de vida 25 años mayor que los del otro lado. Por eso y porque la televisión e internet muestran un escaparate de felicidades a los que sobreviven en un erial de derechos humanos, millones de africanos continentales están dispuestos a arriesgar su vida y perderla en el camino. Cualquiera en sus condiciones de "no vida" haría lo mismo, le pongan concertinas, muros, pelotas de goma o un brazo de océano por delante. 

Europa lo sabe, igual que Trump o Biden en su frontera con el resto de América. Ambos no están dispuestos a pagar su factura por tanto colonialismo, neocolonialismo, neoliberalismo, armamentismo y capitalismo salvaje en esos países. Pero al mismo tiempo, sus sociedades acomodadas, tampoco están dispuestas a abrir sus pueblos, ciudades y naciones para que millones de africanos huyan de una muerte segura. HAy que ser blanco, ahora ucraniano, pero en cualquier otro momento nacido en un país "occidental", para que las "fobias", prejuicios y excusas no se hagan tan evidentes y "la libre circulación", establecimiento y demás sean una feliz realidad. Cosas de países avanzados, de pueblos cultos, de cristianos de boquilla. El negro, el pobre, el de otra cultura, sigue siendo "un salvaje" del que alguien grita que nos tenemos que cuidar. 

Por eso y por más, la gendarmería marroquí disparó, pateó y aporreó a matar el sábado. El más lo pone que su rey, un sátrapa dictador por la gracia de Alá y de EEUU, tiene un nuevo pacto con España. Lo que a Alemania le cuesta dinero (que Erdogan convierta Turquía en una cárcel tapón para las migraciones que vienen de Oriente Medio) , lo paga España a Marruecos vendiéndole el Sáhara para su explotación. Lo importante es poner un tapón. No a las mafias, no, el tapón es porque Europa es racista, clasista, aporofóbica, pero sobre todo profundamente egoista. Su colonialismo empobreció a esos países y los dejó en manos de reyezuelos que les han permitido seguir explotando sus recursos, pero Europa no está dispuesta a actuar de forma honesta, justa, dejando que esos pueblos puedan desarrollarse justos y en paz. 

La izquierda farisea

A la vista está que Europa es un club de ricos miserables. Si ha dejado entrar a nuevos socios, es porque representaban nuevos mercados y consumidores de los que sacar tajada. Dejaron a entrar a los blancos del Este y del sur, próximamente a lo que quede de Ucrania y otros "aliados", pero la UE siempre ha desprendido el "tufo" del racismo, por muy civilizada que de venda.

Anda la izquierda española haciendo un papelón estos días. Quitándose su máscara. Ya se la había quitado en Canarias antes. Arguineguín fue testigo y desde ahí todas las islas a las que Marlaska fue el primero en reconocer que no eran ni Europa ni España. Ninguna comunidad española o nación europea quiere acoger ni a los menores que llegaron y llegan casi a diario a Canarias. GODEMOS llegó a afear a su franquicia en Canarias que levantara o levante la voz al respecto en Canarias. Trágala, que ahora Noemí no es nada, Alberto Rodríguez espera y Meri Pita ni se sabe. La izquierda sucursalista en Canarias anda haciendo un papelazo en la colonia, sólo comparable a la vergüenza que es el PsoE a nivel estatal.

Lo de Melilla es una salvajada sí, como el silencio de GODEMOS con los miles de muertos en nuestro mar. Lo de Melilla es para mucho más que lamentar, como hace la nueva diva Yolanda Díaz, pero la actitud de todos ellos para lo ocurrido, ocurre y ocurrirá en Canarias retrata a esta izquierda española y a su filial colonial. Mucho jabla, jabla y poco jace, jace, mucha foto, mucha diversidad, mucho orgullo, mucho escudo social, mucho pescado vendido peto a la hora de la verdad, SON MÁS DE LO MISMO Y EN CANARIAS PURO HUMO COLONIAL. 

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