ALBERTO RODRÍGUEZ: CAMINA O REVIENTA

OTROS CONTENIDOS 06 de junio de 2022 Por Salvador Hernández
El ex diputado canario de Podemos, tras las jugarretas del PSOE y los desprecios de su anterior partido, no ha disimulado sus simpatías por el papel jugado por los soberanistas vascos y catalanes en sus territorios. Hay quien dice que podría ser un gran cartel para una candidatura ecosoberanista al Parlamento autonómico. Se le acaba el tiempo para definir si camina... o se difumina su estela.
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Alberto Rodríguez ya ha vivido lo que es la política en la metrópoli. También el enorme desprecio que la derechona, pero también la izquierda siniestra, le tienen a la exigua soberanía popular canaria, a la que le es obediente pero también a la que les sale políticamente incorrecta. A Alberto Rodríguez y sus muchos votos los sacaron a togazos ultras y puñaladas rosi moradas de un Congreso en donde, al parecer, su "ultraperificidad" era "exótica" pero prescindible. 

En Octubre de 2021, a su llegada al aeropuerto de Tenerife tras "largarlo" de Madrid, Alberto prometía luchar por sus derechos políticos, por acudir a Europa como los disidentes catalanes para que se restituyera la representación canaria que le habían injustamente arrebatado. El Fiscal del Tribunal Constitucional español le ha recordado hoy que, si es por el Estado, por el gobierno vamos, se quedará sin ese acta y no habrá marcha atrás en la decisión que un año atrás tomaran, a la limón, los jueces del Tribunal Supremo y la presidenta del Congreso, Meritchel Batet. 

Al Corredera lo estuvieron esperando años para pasarlo a garrote y al Lute no le quedó otra opción que esconderse para no ver así sus huesos en la cárcel. Aquella España oscura y fachosa sigue estando presente en la actual. Alberto era para ellos "un indígena" que hablaba "raro" y vocero de una clase social y popular no homologada en esas latitudes. Un paria de las colonias, incluso para algunos de sus doctos y doctas compañeros de sigla que, al final, lo vendieron para seguir en la moqueta. Ojo, "compas" de la metrópoli, pero también de aquí, en donde andan de escuderos y escuderas del PSoe, de la mano del cacique gomero y el oportunista Román . 

A Alberto, como al Corredera, le han aplicado el "garrote vil" , en este caso político, para asesinar su imagen y acabe silenciado. A Alberto como al Lute, le queda, metafóricamente, la opción de caminar (políticamente) para revivir o que se reviente su estela. 

Si llega el otoño y no da un paso al frente para servir de cartel a un espacio que debe ser ecosoberanista canario, su tempo político habrá finalizado. Es ahora y es a él, al que le corresponde decidir si su compromiso político lo quiere en Canarias, con canarios y por Canarias o espera que venga otro "experimento" desde fuera para repetir un papel secundario y dirigido desde España. 

De su cuenta de Twitter parece intuirse que "simpatiza" con la idea de un proyecto canario, pero falta una decisión que definitivamente lo confirme. 

Se acaba el tiempo. El suyo y el de una alternativa necesaria. 

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