Canarias: La Gran Estafa de la Dependencia

LA BAJA DEL SECRETO08/12/2024 Ricardo González Roca Fonteneau_ 
file-PxdqQO5DPNGDivsb9IfGxTjG


Canarias, el paraíso prometido para millones de turistas al año, es también el infierno económico para quienes aquí nacemos y vivimos.

Nos venden la narrativa de una tierra de oportunidades, un puente entre continentes, mientras los canarios contamos céntimos a final de mes, sufrimos el desempleo crónico y soportamos una pobreza estructural que ya no se mide en estadísticas, sino en la desesperación diaria. 

Y lo peor de todo es que esta situación no es un accidente, es el resultado de una planificación meticulosa, una maquinaria diseñada para mantenernos dependientes, cautivos y callados.

La Ley de Puertos Francos de 1852 fue una de las pocas luces en nuestra historia económica que permitió a Canarias respirar, comerciar y crecer. 

Fue un modelo audaz que rompió con los corsés de Madrid y nos posicionó como un centro logístico y comercial global.

 Pero, claro, esa independencia económica no podía durar. 

A medida que España se dio cuenta de nuestra valía como bastión geoestratégico y comercial, comenzó el desmantelamiento lento pero seguro de cualquier herramienta que nos permitiera prosperar.

El Régimen Económico y Fiscal (REF), presentado como un salvavidas en 1972, es en realidad un collar de perro suficientemente largo para que parezca que podemos movernos, pero ajustado para que no escapemos. 

Y luego llegó Bruselas, con sus normativas asfixiantes, vendiéndonos la integración europea como un "salto al futuro".

 ¿Futuro? 

Lo que nos han dado es un gueto económico, donde cada movimiento debe ser aprobado por Madrid o por Bruselas, mientras nos llenan la boca de "fondos europeos" que apenas tapan las grietas de un sistema corrupto que perpetúa el poder de unos pocos. 

España y la UE mantienen a Canarias en un cautiverio bajo disfraz carnavalero de ultraperiferia, lejanía e insularidad como traje a medida para someternos en la creencia de que sin ellos, sus reglas, no tenemos oportunidad alguna de progreso pero lo cierto es que vivimos en situación de pobreza interesada para que el mensaje cale en el inconsciente colectivo. 

España no es un socio; es un carcelero. 

Nos utiliza como un peón en su estrategia geopolítica, un enclave militar y comercial disfrazándonos de comunidad autónoma.

Nuestra dependencia económica les viene de perlas mientras el Archipiélago Canario siga siendo un mercado cautivo, las grandes empresas españolas y europeas continuarán llenando sus bolsillos a nuestra costa. 

¿Alguien ha intentado comprar productos básicos?

Nuestros precios son los más altos del Estado español, pero nuestros salarios están entre los más bajos. Bruselas, en lugar de corregir estas desigualdades, las perpetúa con sus normativas pensadas para sus intereses particulares. 

Para la UE, somos un simple "territorio ultraperiférico", útil solo cuando necesitan un escaparate de diversidad cultural o una base para sus intereses en África.

La ironía de nuestra situación económica es una realidad


Canarias tiene todas las cartas para ganar. Una ubicación estratégica en el Atlántico, un clima excepcional, una población trabajadora y resiliente. Pero seguimos jugando una partida con las reglas de otros.

Nos dicen que somos un puente entre continentes, pero ¿dónde está el comercio que justifique ese título? 

Nos llaman "zona turística de referencia", pero nuestra dependencia del turismo nos tiene al borde del colapso, tensionando la cohesión social y dependientes de ciclos de estabilidad cada vez que hay una crisis internacional.

¿Y qué pasa con la diversificación económica?

Mientras en el resto del mundo, otros territorios archipielàgicos apuestan por la diversificación tecnológica, el desarrollo, investigación e innovación en diferentes áreas o la logística global, nosotros seguimos esperando el próximo vuelo charter lleno de turistas. 

Nuestra realidad es una broma de mal gusto, y los que deberían estar liderando el cambio – en Madrid, Bruselas y en nuestras propias instituciones– solo se preocupan por mantener el statu quo de poder a costa de nuestra calidad de vida. 

Necesitamos recuperar nuestra libertad económica. Es hora de romper las cadenas que nos matienen cautivos sin dejarnos avanzar. 

Recuperar el espíritu de los Puertos Francos de 1852 no es un capricho nostálgico, es una necesidad de supervivencia, de progreso y oportunidades. 

Necesitamos un modelo económico que permita a Canarias ser lo que realmente es, un hub global, una puerta al Atlántico, un espacio para la innovación y el desarrollo. Hace falta un sistema actualizado de Puertos Francos que nos pueda  ofrecer:

1.Autonomía fiscal real, que nos permita atraer inversión sin las trabas de España y Bruselas, ni de un REF que encorseta toda iniciativa en favor de élites que de ven favorecidas por el clientelismo político empresarial de turno, ya sea local o extranjero. 

2.Diversificación económica, fomentando sectores estratégicos, la investigación, la tecnologías, la transformación agroalimentarias y otras oportunidades existentes y viables. 

3.Un mercado competitivo, donde los precios no estén inflados por monopolios impulsados desde el Estado Español. 

4.Oportunidades laborales de calidad, que aporten valor añadido, que ofrezcan a los canarios salarios justos, dignos y un futuro en su propio país canario. 

Es la hora de la verdad, Canarias no puede seguir siendo una colonia económica en pleno siglo XXI.

No podemos depender de las migajas de Madrid ni de las dádivas de Bruselas. 

Es hora de alzar la voz, de exigir un modelo que respete nuestra identidad y aproveche nuestro potencial.

Si no actuamos ahora, el futuro no será una promesa, sino una sentencia: más pobreza, más dependencia, más desesperanza.

Pero si tenemos el coraje de romper con este sistema y recuperar nuestra libertad económica, Canarias podría convertirse en lo que siempre ha debido ser: un modelo de progreso, innovación y dignidad. 

La pelota está en nuestro tejado. ¿Estamos dispuestos a jugar?

Te puede interesar
Lo más visto
isla-tropical-en-forma-de-corazón-en-de-alta-mar-95255500

LA PROPUESTA DE LIBERACIÓN CANARIA: "CERRAR LA PUERTA DEL PAÍS", PARA EVITAR EL COLAPSO MEDIOAMBIENTAL Y LA ASFIXIA DEMOGRÁFICA

Semanario LA RAÍZ
CANARIAS09/01/2026

Liberación Canaria presentará mañana sábado, en su I° Congreso/Tagoror Nacional, una ponencia de alto voltaje político: propone limitar la residencia, el acceso al mercado laboral y el derecho al voto en Canarias para defender la supervivencia social, económica e identitaria del pueblo canario. El documento, extenso y explícito, pone el foco en la superpoblación, la presión migratoria y el actual encaje jurídico de las islas en España y la Unión Europea.

Screenshot_20260110_174443_Meet

Liberación Canaria irrumpe como proyecto de país: Fondo Soberano y control demográfico para frenar el colapso del archipiélago

Semanario LA RAÍZ
CANARIAS10/01/2026

La organización celebra su I Tagoror Nacional aprobando con amplio respaldo una propuesta política que sitúa la soberanía económica y la regulación de toda la inmigración que llega a Canarias en el centro del debate canario. La nueva dirección, encabezada por Jesús Rodríguez Santana, defiende que sin control sobre la riqueza, el territorio y la población no hay futuro posible para Canarias. Canarias empieza a formular preguntas incómodas. Y, por primera vez en mucho tiempo, lo hace desde un marco político que no se conforma con gestionar la escasez ni maquillar el deterioro.

file_000000003024720aaa8e5bfe00f786d7

SOBRE COLONIAS Y COLONIALISMOS

Ismael Moreno
EN LEGÍTIMA DEFENSA11/01/2026

El exagerado "destape" del imperialismo norteamericano de siempre que ha parecido descubrirles a algunos que esto de la conculcación de la soberanía de pueblos y naciones también podría ir con ellos, le ha descubierto a muchos imbéciles que el sentirse colonia es una desgracia. Aquellos canarios que siempre hemos denunciado que nuestra Patria es colonia de España y la UE sabemos de su sentir, pero a esa misma España y Europa que no quiere sentirse colonia de los yankees, le exigimos que deje de comportarse como colonialismo con nosotros.