
El autor es Secretario General de Liberación Canaria



Canarias, el paraíso prometido para millones de turistas al año, es también el infierno económico para quienes aquí nacemos y vivimos.
Nos venden la narrativa de una tierra de oportunidades, un puente entre continentes, mientras los canarios contamos céntimos a final de mes, sufrimos el desempleo crónico y soportamos una pobreza estructural que ya no se mide en estadísticas, sino en la desesperación diaria.
Y lo peor de todo es que esta situación no es un accidente, es el resultado de una planificación meticulosa, una maquinaria diseñada para mantenernos dependientes, cautivos y callados.
La Ley de Puertos Francos de 1852 fue una de las pocas luces en nuestra historia económica que permitió a Canarias respirar, comerciar y crecer.
Fue un modelo audaz que rompió con los corsés de Madrid y nos posicionó como un centro logístico y comercial global.
Pero, claro, esa independencia económica no podía durar.
A medida que España se dio cuenta de nuestra valía como bastión geoestratégico y comercial, comenzó el desmantelamiento lento pero seguro de cualquier herramienta que nos permitiera prosperar.
El Régimen Económico y Fiscal (REF), presentado como un salvavidas en 1972, es en realidad un collar de perro suficientemente largo para que parezca que podemos movernos, pero ajustado para que no escapemos.
Y luego llegó Bruselas, con sus normativas asfixiantes, vendiéndonos la integración europea como un "salto al futuro".
¿Futuro?
Lo que nos han dado es un gueto económico, donde cada movimiento debe ser aprobado por Madrid o por Bruselas, mientras nos llenan la boca de "fondos europeos" que apenas tapan las grietas de un sistema corrupto que perpetúa el poder de unos pocos.
España y la UE mantienen a Canarias en un cautiverio bajo disfraz carnavalero de ultraperiferia, lejanía e insularidad como traje a medida para someternos en la creencia de que sin ellos, sus reglas, no tenemos oportunidad alguna de progreso pero lo cierto es que vivimos en situación de pobreza interesada para que el mensaje cale en el inconsciente colectivo.
España no es un socio; es un carcelero.
Nos utiliza como un peón en su estrategia geopolítica, un enclave militar y comercial disfrazándonos de comunidad autónoma.
Nuestra dependencia económica les viene de perlas mientras el Archipiélago Canario siga siendo un mercado cautivo, las grandes empresas españolas y europeas continuarán llenando sus bolsillos a nuestra costa.
¿Alguien ha intentado comprar productos básicos?
Nuestros precios son los más altos del Estado español, pero nuestros salarios están entre los más bajos. Bruselas, en lugar de corregir estas desigualdades, las perpetúa con sus normativas pensadas para sus intereses particulares.
Para la UE, somos un simple "territorio ultraperiférico", útil solo cuando necesitan un escaparate de diversidad cultural o una base para sus intereses en África.
La ironía de nuestra situación económica es una realidad
Canarias tiene todas las cartas para ganar. Una ubicación estratégica en el Atlántico, un clima excepcional, una población trabajadora y resiliente. Pero seguimos jugando una partida con las reglas de otros.
Nos dicen que somos un puente entre continentes, pero ¿dónde está el comercio que justifique ese título?
Nos llaman "zona turística de referencia", pero nuestra dependencia del turismo nos tiene al borde del colapso, tensionando la cohesión social y dependientes de ciclos de estabilidad cada vez que hay una crisis internacional.
¿Y qué pasa con la diversificación económica?
Mientras en el resto del mundo, otros territorios archipielàgicos apuestan por la diversificación tecnológica, el desarrollo, investigación e innovación en diferentes áreas o la logística global, nosotros seguimos esperando el próximo vuelo charter lleno de turistas.
Nuestra realidad es una broma de mal gusto, y los que deberían estar liderando el cambio – en Madrid, Bruselas y en nuestras propias instituciones– solo se preocupan por mantener el statu quo de poder a costa de nuestra calidad de vida.
Necesitamos recuperar nuestra libertad económica. Es hora de romper las cadenas que nos matienen cautivos sin dejarnos avanzar.
Recuperar el espíritu de los Puertos Francos de 1852 no es un capricho nostálgico, es una necesidad de supervivencia, de progreso y oportunidades.
Necesitamos un modelo económico que permita a Canarias ser lo que realmente es, un hub global, una puerta al Atlántico, un espacio para la innovación y el desarrollo. Hace falta un sistema actualizado de Puertos Francos que nos pueda ofrecer:
1.Autonomía fiscal real, que nos permita atraer inversión sin las trabas de España y Bruselas, ni de un REF que encorseta toda iniciativa en favor de élites que de ven favorecidas por el clientelismo político empresarial de turno, ya sea local o extranjero.
2.Diversificación económica, fomentando sectores estratégicos, la investigación, la tecnologías, la transformación agroalimentarias y otras oportunidades existentes y viables.
3.Un mercado competitivo, donde los precios no estén inflados por monopolios impulsados desde el Estado Español.
4.Oportunidades laborales de calidad, que aporten valor añadido, que ofrezcan a los canarios salarios justos, dignos y un futuro en su propio país canario.
Es la hora de la verdad, Canarias no puede seguir siendo una colonia económica en pleno siglo XXI.
No podemos depender de las migajas de Madrid ni de las dádivas de Bruselas.
Es hora de alzar la voz, de exigir un modelo que respete nuestra identidad y aproveche nuestro potencial.
Si no actuamos ahora, el futuro no será una promesa, sino una sentencia: más pobreza, más dependencia, más desesperanza.
Pero si tenemos el coraje de romper con este sistema y recuperar nuestra libertad económica, Canarias podría convertirse en lo que siempre ha debido ser: un modelo de progreso, innovación y dignidad.
La pelota está en nuestro tejado. ¿Estamos dispuestos a jugar?

El autor es Secretario General de Liberación Canaria

Artículo de opinión del nuevo Secretario general de Liberación Canaria

Carta abierta al presidente del Cabildo de Gran Canaria desde la Plataforma Salvar Chira Soria Bco de Arguineguín


Gran Canaria era el buque insignia de NC. Durante años CC intentó todo para hacerse con una pata en la única isla donde había fracasado. La ruptura generada por Teodoro Sosa iba encaminada a eso pero algo parece haber fallado.

Una reflexión sobre las razones de la perdida de votos y apoyos por la izquierda en Canarias.

La "Tele de Clavijo" ya ni disimula. Podrían haberlos vendido como algo cómico en Clave de Ja, pero pensaron que mejor hacerlos pasar por Gente Maravillosa, con un formato más sensiblón y Maruja. En menos de 3 meses, Clavijo, Teodoro Sosa y Miguel Ángel Ramírez han sido "convenientemente" entrevistados y "endulzados" en prime time. La coalición "canalla" ya vende a "sus dos grancanarios" afines por tierra,mar y aire. Vergüenza ajena. Manipulación en toda regla.

Veinte largos años estuvo el aldeano al frente de Nueva Canarias. Dos décadas en las que, sin tener un granero de votos propio, llegó a ser incluso vicepresidente y consejero de economía y hacienda del gobierno de la Autonomía. En todo ese tiempo, nadie en Nueva Canarias usurpó su condición de "voz autorizada" de la organización para " casi todo", en todo momento y todo lugar. Desde el último Congreso, en el que dijo daba un paso a un lado, su presencia pública debería limitarse a la de un "segunda fila". La realidad es otra. Es como el franquismo para España: que se niega a desaparecer.

El autor es Secretario General de Liberación Canaria

Lo hacía en la Convención que los regionalistas celebraron este fin de semana en Tenerife. Entre los oradores, Rosa Dávila, Fernando Linares y Fernando Clavijo. Los tres habían llegado hacia pocas horas de "seguir vendiendo Canarias en Fitur".

Hay que tener mucha cara para hacer lo que hizo ayer el alcalde de Sta Lucía de Tirajana. Francisco García, que así se llama el personaje, se presentó como candidato a la alcaldía de ese municipio por las siglas de Nueva Canarias. Y lo fue por los votos que la asamblea de esa organización política le dió para que encabezará esa candidatura en 2023 y por los votos que a ese partido le dieron los ciudadanos en las elecciones de Mayo de ese año. Tan sólo dos años después, él y otros cinco concejales cambian de partido pero conservan cargos y sueldos públicos en un acto de transfuguismo de manual. Ayer, expulsó del gobierno municipal a los tres concejales que se mantenían leales a NC y a la voluntad electoral de los ciudadanos. Los expulsa por "deslealtad". El mundo al revés.